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Gierek, amenazado en el Partido Comunista polaco

El jefe del Partido Comunista polaco (POUP), Edward Gierek, fue responsabilizado en el Comité Central, por el intelectual Tadeusz Grabski, del «caos y la confusión» que reinan en el país, así como las «colas para comprar pan, pasta dentífrica y zapatos, para no hablar de la carne, y ello 35 años después de la guerra».Grabski afirmó que los líderes políticos buscan a los culpables entre los pequeños funcionarios y en el pueblo, cuando los verdaderos responsables se encuentran en los puestos altos.

El «informe sobre la situación de la República y caminos hacía la reforma», presentado a Gierek, al presidente Jablonski, al presidente del Parlamento, Gucwa, y al cardenal Wiszinski por un grupo de intelectuales, culmina en el anuncio inquietante de que el descontento popular se manifestará el día menos pensado en disturbios y en un levantamiento popular comparables a los registrados en los años 1956, 1970 y 1976.

Las pautas para el octavo congreso del POUP, que tendrá lugar el 11 de febrero, revelan por su tono moderado y sin grandes promesas que los líderes son conscientes de que ya no hay manera de camuflar los fallos.

La posición de Gierek parece doblemente amenazada porque tiene que defenderla además contra la Unión Soviética. La fundación de un partido de oposición y la manifestación de masas a principios de septiembre, con motivo del aniversario del comienzo de la segunda guerra mundial, podrían interpretarse como provocación de la superpotencia que sigue ocupando Polonia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de noviembre de 1979