"Porros" libres en las calles italianas
El Partido Radical italiano, que pide la legalización de la droga ligera, pone a prueba a las autoridades con acciones contundentes, hasta el punto de ofrecer un «porro» de marihuana nada menos que al mismísimo alcalde de Roma.No contentos con el ofrecimiento del cigarrillo narcótico a la primera autoridad del Ayuntamiento romano, los principales líderes radicales han salido ayer, viernes, a las plazas públicas de todas las grandes ciudades de Italia ofreciendo «porros» por doquier.
Entre ayer y hoy, todos los líderes de este partido, comenzando por su secretario general, el francés Jean Fabre, irán a parar a la cárcel si no lo remedia algún procedimiento adminitrativo.
Lo de anteayer, jueves, fue así: el concejal radical Angelo Bandinelli, de 52 años, se acercó al despacho del nuevo alcalde de Roma, Luigi Petroselli, comunista, y se presentó diciendo: «Fume usted un "porro", señor alcalde.»
Petroselli respondió: «¿Por qué me fastidiáis a mí? Id mejor al presidente del Gobierno o a los democristianos. Yo, de todas formas, no fumo y tengo mucho trabajo.»
«Señor alcalde», dijo pausadamente el concejal, «usted está comprometido de todas formas, porque, como funcionario público, tiene el deber de ordenar que me detengan.»
«Está bien; que me procesen por negligencia en actos oficiales», replicó el alcalde, «pero déjeme en paz ahora, que estoy muy ocupado. »
Bandinelli estaba ansioso de barrotes de cárcel, y por eso salió del despacho de Petroselli y comenzó a ofrecer «porros» a funcionarios, guardias y porteros, hasta que llegó la policía.
A los policías les dijo: «Además de estos "porros" tengo aquí una bolsita con más de diez gramos de hachís, es decir, que estoy violando la ley.»
Cumplido su objetivo, llegó a la cárcel, donde espera que le hagan compañía el resto de sus compañeros.
Efectivamente, esta mañana Jean Fabre, el secretario radical, fue detenido mientras fumaba marihuana, y cuando la policía le rogó que subiese al automóvil, entregó su cigarrillo a la diputada del mismo partido Ernma Bonino.
Mientras tanto, un grupo de radicales gritaban: «¡Hierba libre!», y exhibían pancartas con los siguientes escritos: «Centrales no, hierba sí», «Berlinguer, ven aquí, que también hay "porros" para ti» y «La marihuana no es democristiana».


























































