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El mal tiempo impide a la familia real y a Suárez navegar por Baleares

El fuerte temporal de viento y lluvia que se deja sentir durante los últimos días en el mar balear, entre Mallorca y Menorca, ha impedido que la familia real española y sus huéspedes, los duques de Luxemburgo y los ex monarcas griegos, puedan realizar la excursión marítima programada por el archipiélago balear para estrenar el nuevo yate Fortuna. En idénticas condiciones se encuentra el yate Brisette, en el que viajan las familias del presidente Suárez y vicepresidente Abril, que tuvieron que buscar refugio en la cala de Porto Colom en la pasada noche, después de haber realizado una pequeña excursión al archipiélago de Cabrera, donde fondearon con la embarcación.

El presidente Adolfo Suárez, al bajar del yate al muelle de Porte Colom, a última hora de la tarde, fue abordado por una redactora del Diario de Mallorca, con la que habló sobre la gran frustración que ha supuesto para las islas que el decreto de bilingüismo no fuera aprobado, tal y como lo había anunciado el presidente del Consejo Interinsular, Jerónimo Alberti, en el último Consejo de Ministros: «Según tengo entendido, el decreto de bilingüismo», dijo Adolfo Suárez a la periodista mallorquina, «se tratará en el próximo Consejo. No había ninguna razón especial para demorarlo, simplemente no estaba previsto que se estudiara en el último Consejo, antes de las vacaciones de verano. Oficiosamente, le puedo adelantar que ya se aplicará en el próximo curso y no ha habido ninguna intención de ofender a Baleares, como se ha podido interpretar en la prensa.»Tanto la familia Suárez como la de Abril, a su llegada a Porto Colom, fueron saludadas por numerosos veraneantes, entre ellos un anciano oficial del Ejército republicano, a quien el presidente del Gobierno invitó a subir a bordo del Brisette, invitación que el anciano declinó. También un miembro de la Federación de Trabajadores de la Tierra, de UGT, inquirió a los dos miembros del Gobierno sobre la importación de almendra extranjera -que tanto interés tiene para los agricultores mallorquines-, la carne congelada y los problemas del campo español. Suárez le prometió al ugetista que los problemas de la agricultura son prioritarios para el Gobierno que preside. «Denos usted tiempo», le contestó el presidente, deseándole que el próximo congreso de la FTT de la UGT, que se ha de celebrar próximamente, discurra normalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de agosto de 1979

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