Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La confederación empresarial vasca propone un plan de medidas urgentes

La Confederación Empresarial Vasca -formada recientemente por fusión de la patronal guipuzcoana Adegui y la alavesa Sea- presentó ayer, en un amplio documento, su propio diagnóstico de la crisis de la industria vasca, así como sus propuestas a la Administración para hacer frente a la situación actual. Con esta iniciativa, la nueva Confederación pretende «superar ciertas reacciones de alarmismo y de pesimismo que, a pesar de expresarse en términos muy graves, no intentan hacer un análisis realista ni exponen medidas viables».« La realidad económica », dice el documento, «es la que es, independientemente de lo establecido, desbordando, de hecho. ampliamente los cauces leales vigentes». De ahí que la Confederación se pronuncie, en primer lugar, en favor de un «programa económico claro, que haga ver las líneas a corto, medio y largo plazo, y sirva de orientación, con ciertas garantías, al empresario. Sin esa base, una política puramente monetaria y antiinflacionista se revela incapaz».

Esta es, «sin necesidad de caer en tremendismos, la realidad preocupante y con sectores enteros en situación crítica. Es de destacar, en este sentido, la situación del sector exportador, motor tradicional de la economía vasca, y cuyo balance netamente negativo puede tener a corto plazo efectos gravísimos sobre toda la industria vasca».

Entre los problemas con que se enfrentan hoy las empresas, la Confederación señala, entre otros, la falta de liquidez, consecuencia del encarecimiento de los créditos y agudizada coyunturalmente ante los pagos de este mes: extra, vacaciones, revisiones salariales, etcétera, y la falta de criterios claros por parte de la Administración de cara a la distribución de subvenciones. Estas favorecen a menudo a empresas que «por su magnitud se convierten en un problema político, dejando al margen a otras más viables económicamente». Otros problemas señalados en el escrito son las demoras en los pagos por parte de empresas públicas, como Renfe, IN P y otras, la rigidez de los trámites administrativos y el incremento en los costos de la Seguridad Social.

Frente a estos problemas, los empresarios proponen un plan de medidas urgentes que pasaría por la concesión de moratorias fiscales y de la Seguridad Social; la posibilidad de autorización inmediata de expedientes de regulación de empleo cuando haya acuerdo previo de los trabjadores; la prosibilidad de utilizar las deudas de la Administración como garantía frente a los pagos aplazados a la Seguridad Social, y la reforma del sistema de concesión de créditos oficiales. A su vez, la Adminístración central, para favorecer estas medidas, deberá «dotar al órgano de autogobierno del País Vasco de las competencias necesarias ».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de julio de 1979

Más información

  • Incluye moratorias fiscales y de la Seguridad Social