Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las cámaras de comercio apoyan la adhesión española al Mercado Común

Las cámaras de comercio españolas en Europa, en la sesión de clausura de su primer congreso, celebrado en Madrid ayer y el pasado lunes, manifiestan en sus conclusiones el decidido apoyo a la integración de España en la Comunidad Económica Europea, al tiempo que prometen todos los medios a su alcance para mantener un ambiente favorable a la integración comunitaria y prestan su colaboración para la negociación.

Las cámaras de comercio, al final de su congreso, han recordado que el período transitorio previsto en la negociación entre España y el Mercado Común ha empezado ya y sugieren al Gobierno una política de información activa que permita a las firmas españolas conocer la evolución de las negociaciones y las previsibles consecuencias de la adhesión.En el acto de clausura del I Congreso de las Cámaras de Comercio Españolas en Europa, el ministro de las Relaciones con las Comunidades Europeas, Leopoldo Calvo Sotelo, después de anunciar que el próximo día 15 de junio se inicia una nueva sesión negociadora entre España y la Comunidad (CEE), manifestó que al diálogo oficial de la negociación de adhesión debe acompañarse de quienes representen a los agentes de España y de la Comunidad. «Y las Cámaras de Comercio son precisamente el marco adecuado para esa confrontación de intereses, más ceñida a la realidad que las declaraciones de los políticos y más próxima, por tanto, a la solución de los problemas que para las dos partes supone la adhesión de España.»

Leopoldo Calvo Sotelo puso de relieve que la integración en la Comunidad sitúa a la industria española ante una competencia más viva, pero abre también para sus productos un mercado mayor, el mercado más importante -dijo- del mundo. Y recordó que la protección arancelaria media ante la Comunidad es del orden del 8% y el grado de liberalización del 97,5% frente a cifras del orden del 4% y casi del ciento por ciento por parte comunitaria.

Después de manifestar que la exportación española ha mostrado un extraordinario dinamismo en los últimos años. y será también capaz de superar la prueba de las recientes medidas, concluyó que las cámaras dé comercio deben aportar su creciente especialización y su voluntad de servicio al exportador español para lograr el equilibrio de la economía nacional y para levantar sobre una base firme su próxima reactivación.

En la sesión de clausura del congreso tomó la palabra el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Carlos Ferrer Salat, quien destacó que la CEOE considera necesaria una integración equilibrada en el tiempo, es decir, con calendarios paralelos, en la Comunidad en los aspectos agrícolas, industriales y de libre circulación de la mano de obra. «La razón fundamental de nuestra posición», dijo, «es que, a pesar de lo que se cree, existen dificultades importantes de adaptación para España en estos tres campos».

Por último, y después de comentar los resultados de una encuesta realizada entre el sector sobre la integración en la CEE, señaló Ferrer Salat que la mayoría de los sectores empresariales se pronuncia por un plazo superior a cinco años, a partir del día 1 de enero de 1983, para la implantación del impuesto sobre el valor añadido.

Entre las conclusiones del congreso figura la necesidad de que las cámaras se gobiernen con total autonomía. Entre sus objetivos prioritarios destacan la creación de redes propias de venta y la prestación de servicios posventa cuando proceda, la adaptación de nuestro procedimiento jurídico a las exigencias del comercio internacional y la necesidad de supresión progresiva de las licencias de exportación y de importación.

Para conseguir una mayor competitividad de los productos españoles en el mercado internacional las Cámaras proponen la supresión del recargo en la cuota fiscal y una vigilancia especial de los precios por parte del Estado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de mayo de 1979

Más información

  • La CEOE considera necesaria una integración equilibrada en el tiempo