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Escepticismo en Argel ante el acuerdo Mauritania-Polisario sobre el Sahara

El Frente Polisario carecía ayer todavía de precisiones concretas sobre el contenido del protocolo de acuerdo firmado en Trípoli el pasado día 23, entre los Gobiernos libio y mauritano, a propósito de la restitución al movimiento saharaui de la zona sur del Sahara occidental. Saharauis y mauritanos discutirán en la capital francesa los términos del acuerdo que será expuesto a los marroquíes por el primer ministro de Mauritania, Ahmed Uld Buceif, durante la visita que éste debe realizar a Rabat la semana próxima.

El ministro de Información saharaui. Mohamed Uld Salek, confirmó ayer a EL PAIS que, por el momento, el Polisario sólo ha recibido una comunicación oficial de las autoridades libias, pero desestimó formular conclusión alguna, en espera de los acontecimientos. El mayor riesgo para los saharauis consiste en que el citado protocolo libio-mauritano sea otra de las conclusiones precipitadas en las que viene destacándose la diplomacia libia. De ahí la notoria desconfianza y cautela de los medios argelinos hacia el tema, habiéndose hasta ahora limitado a publicar el comunicado emitido por la agencia oficial de prensa libia.En una declaración telefónica hecha a este corresponsal por un portavoz del frente saharaui, se insiste en que el «mayor obstáculo» sigue siendo la «obstinación» marroquí para aceptar un cambio de las coordenadas políticas que inciden en el conflicto y se atribuye de nuevo al rey Hassan II la principal responsabilidad de esa actitud, a la vez que se le vaticina «el mismo fin que tuvo el presidente Uld Dadah».

Principio de autodeterminación

La prudencia argelina ha sido puesta de relieve por la publicación de la «nota aclaratoria» hecha por un portavoz de la cancillería mauritana, en la que se da a entender que el único acuerdo al que se llegó en Trípoli fue en lo que concierne a la aceptación por Nuakchott del «principio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui», tal y como fuera ya expresado el pasado día 13 de abril por el nuevo hombre fuerte de Mauritania, Uld Buceif.

La confusión no ha sido despejada por completo y en opinión de los observadores es precipitado considerar que Libia se convierta en el principal artífice de una paz saharaui-mauritana, sin condición alguna por las dos partes. El régimen del coronel Gadafi se habría precipitado sobre los términos de una solución negociada que será objeto de futuros conciliábulos. Esto ha creado un acusado malestar en Argelia, donde todavía no ha habido la menor indicación oficial sobre la supuesta visita efectuada a Nuakchott días pasados por una misión argelina, para tratar del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

En Nuakchott, fuentes cercanas a la conferencia ministerial de la Comunidad del Oeste de Africa (CEAO) aseguraron ayer que la declaración libia es consecuencia de las rivalidades argelino-libias sobre una solución política al conflicto del Sahara y de las divergencias existentes entre fracciones «pro libias» y «pro argelinas» en el seno del Polisario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de abril de 1979

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