Pedro Corostola, con la Orquesta Nacional
Magnífica actuación la de Pedro Corostola en el Concierto de Katchaturian. Todo el poso romanticista de estos pentagramas, pensados para Rostropovitch, permitieron al compositor trazar una página de gran vuelo virtuosístico que salva buena parte de su vaciedad ideológica. Hay momentos de gran lirismo, entroncados con la raíz armenia, que, si son cantados por un Corostola, se elevan hasta el máximo de sus posibilidades. ¡Qué gran violoncellista! Sobrio, seguro, dueño de un arco magistral, productor de un sonido igualado y hermoso en toda su potencia. Además, dos veces músico: por nacimiento y por sabiduría. El triunfo fue absoluto, clamoroso.Al margen del programa quiero hacer constar cuán beneficiosa se me antoja esta política de estrecha colaboración entre las dos orquestas madrileñas, despreciando esas «guerritas» que de cuando en cuando se inventaron algunos. Corostola, que siendo solista de la ONE actuó con la RTVE, hace ahora lo contrario, del mismo modo que la Villanesca, de Bemaola, encargada por RNE a Bernaola para su estreno en Holanda, fue tocada por vez primera en España por la ONE.
Orquesta Nacional
Director: E. Imbal Violoncellista: P. Corostola. Obras de Mozart, Katchaturian y Bartok. 2, 3 y 4 de febrero.
Dirigió en esta ocasión la Nacional el conocido Eliahu Imbal que colaboró bien en el concierto, defendió como pudo el difícil Mozart (siempre lo es) de la Sinfonía 29 y tuvo su mejor realización en una muy brillante versión del Concierto para orquesta, de Bartok, lo que le valió grandes ovaciones.


























































