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Alteraciones y paros generalizados en el metal y la construcción de Madrid

Entre 100.000 y 200.000 trabajadores, según las distintas fuentes consultadas, pararon ayer en los sectores del metal y la construcción de Madrid, secundando el llamamiento a la huelga realizado por CCOO y UGT para presionar a la patronal en las negociaciones de los respectivos convenios provinciales. Por otra parte, y dentro del sector del metal, ayer continuó la huelga en La Coruña, en Álava pararon unos 20.000 trabajadores y en Vizcaya y Guipúzcoa continuaban los primeros contactos para la negociación de convenios.

La huelga del metal de Madrid, según informaron dirigentes de la patronal en una conferencia de prensa convocada por la CEIM, fue secundada por el 35% del censo (unos 50.000 trabajadores). CCOO y UGT -las centrales convocantes- aseguran, por el contrario, que el paro fue secundado por el 80% de los trabajadores. Las cifras de seguimiento en la construcción reflejan similar disparidad: para las centrales el paro afectó al 90% del sector, en tanto que para la patronal se re dujo al 25% del personal laboral de las obras.En construcción, habrá sanciones

Este último paro, el de la construcción, obedeció -según declaró en rueda de prensa Manuel Aguirre Bellver, de la Asociación de Constructores de Madrid- «a las consignas del editorial de Mundo Obrero del 9 de enero», por lo que la patronal espera que dure veinticuatro horas. La huelga fue calificada de ilegal y salvaje por los empresarios, que a preguntas de los periodistas añadieron su intención de sancionar -todavía no han decidido si habrá despidos- a quienes hayan participado en la misma. Acusaron a los sindicatos de in cumplimiento del convenio del año anterior, al no haberse llegado a los acuerdos previstos sobre quince unidades de rendimiento (cifra simbólica, dijeron) y manifestaron su deseo de no negociar ningún otro tema antes del relativo a las tablas de rendimiento. Por otra parte, manifestaron, se niegan rotundamente a aceptar la supresión de las subcontratas que reivindica UGT.

Los trabajadores, por su parte, insisten en que el paro ha sido provocado por la patronal «que pretende negociar como cuestión previa e independiente del convenio las tablas derendimiento». El paro afectó a la práctica totalidad de las zonas -según los sindicatos-, destacando Torrejón, Alcalá de Henares, Coslada, Alcobendas y Majadahonda, entre otras. Asimismo las grandes empresas -siempre según fuentes sindicales- como Agromán, Dragados, Entrecanales y Horminesa, entre otras, se vieron afectadas por paros en lajornada de ayer. La patronal interrumpió las negociaciones a consecuencia del paro.

Los aumentos salariales del metal no rebasarán el 10%

Por su parte, la patronal del metal, que al inicio déla conferencia de prensa se negó a facilitar su plataforma por cortesía hacia las centrales, de las que no había recibido todavía respuesta, reconoció que en líneas generales (véase EL PAÍS de ayer) era la que había facilitado UGT en una rueda de prensa, aunque el 6,5% de incrementos salariales depende de como se hagan los cálculos. «Nuestra tabla no va contra las directrices de la CEOE, ya que aquella recomendó no superar el 10% y, desde luego, dada la situación del sector, en el metal los aumentos no van a rebasar el 10%, sobre la masa salarial bruta. »

La flexibilización de plantillas entre el 3 % y el 10 % reivindicada por los empresarios, en función de los censos laborales, el aumento de jornada laboral y la negativa a negociar la acción sindical en la empresa dentro del convenio,fueron confirmadas por la patronal.

Vicente Ribera, de la comarcal de Getafe y presidente de la Comisión Negociadora Empresarial, acusó a las centrales de querer volver al viejo régimen y al proteccionismo oficial. «En cuanto la situación no les gusta a los sindicatos recurren al Gobierno Civil o al Ministerio de Trabajo para que intervengan.» Criticaron la petición de los sindicatos de que sea la empresa, como ocurría en el vertical, quien recaude las cuotas sindicales y el que pretendan mantener las cuarenta horas para actividades sindicales de los representantes.

Los sindicatos, por su parte, calificaron a la patronal del sector de bunkeriana y de ser la extrema derecha de la CEOE. Las centrales piden la defensa del poder adquisitivo de sus salarios (aumento de 6.000 pesetas lineales y 30.000 pesetas de salario mínímo), derechos sindicales en la empresa y fomento del empleo y lucha contra el paro. Critican a la patronal, que pretende imponer aumentos por debajo de la tasa anual de inflación.

Al paro del metal, según los sindicatos, se sumaron la mayor parte de las grandes empresas con convenio propio: Marconi, Pegaso, Femsa, Standard, John Deere, CASA", Kelvinator, Siemens y AEG, entre otras, que realizaron paros de distinta duración. En Isodel, según CCOO, un miembro del comité de empresa fue sancionado con dos meses de suspensión de empleo y sueldo por participar en el paro. En otras empresas, como Chrysler, no se produjeron paros, por tener programadas sus propias huelgas para próximos días, según los sindicatos.

Falta de responsabilidad

«Los sindicatos tienen que ser responsables, no se puede llamar a la huelga porque no les guste la plataforma presentada por la patronal. Hay que leer con sonrisa y cara de póker las posiciones de la parte contraria, aunque no gusten y seguir negociando», afirmó José Antonio Asegurado, presidente de la CEIM, en la conferencia de prensa conjunta de las patronales madrileñas del metal y construcción.

Sobre la flexibilidad de plantillas, a preguntas de EL PAÍS, reconocieron que era un tema condicionado, tanto como el de la acción sindical, a la nueva regulación de las relaciones laborales. « Pero si los sindicatos incluyen en los convenios la acción sindical para que se vaya difundiendo y se vaya creando un estado de ánimo para ayudar a conseguirla, nosotros -los empresarios- vamos a hacer lo mismo con la flexibilización de plantillas. »

Hablaron también de la existencia de piquetes en ambos conflictos y manifestaron sus deseos de llegar a un acuerdo con los trabajadores y evitar el laudo. Los sindicatos, por su parte, manifestaron su creencia de que la patronal lo que pretende con su postura es, precisamente, que vuelva a dictarse un laudo como en los cinco años anteriores, a lo que no están dispuestos.

Paro de 20.000 metalúrgicos en Álava

Unos 20.000 trabajadores metalúrgicos alaveses, más de la mitad de la plantilla laboral del sector, secundaron el llamamiento de huelga realizado por las centrales para presionar en las negociaciones del convenio, según informa la agencia Efe.

Por otra parte, en Guipúzcoa, según informa Patxo Unzueta, la patronal del metal presentará el próximo lunes su contrapropuesta, según se acordó ayer en una reunión entre las centrales CCOO, UGT, ELA-STV, LAB y SU, por su parte, y las patronales Ekor y Adegui. En Vizcaya, donde hay censados más de 100.000 metalúrgicos, se han entablado los primeros contactos para la negociación del convenio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de enero de 1979

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