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TEATRO

Estreno de "Lástima que seas una puta" de John Ford

La Compañía Estable de Mari Paz Ballesteros estrenó el pasado fin de semana, en el teatro Martín, de Madrid, la obra Lástima que seas una puta, del dramaturgo inglés John Ford, en versión libre de Juan Antonio Castro, bajo la dirección escénica de Vicente Sainz de la Peña. Con escenografía y figurines de Josep María Espada, la obra está interpretada por Margot Cottens, Mari Paz Ballesteros, Miguel Palenzuela, María Amparo Soto, Jesús Enguita, Enrique Ciurana, José María Guillén, Jesús Berenguer y Angel Andrés.

John Ford (1586-1639) pertenece a la última fase del teatro isabelino, época dominada por la dramaturgia de Shakespeare y Marlowe. Comienza en el teatro colaborando con Dekker, Webster y Rowley. En sus tragedias destaca el efectismo emotivo por encima de la construcción dramática. La obra Lástima que seas una puta, estrenada ahora en España, fue escrita en 1626 y plantea un caso de incesto en un clima de rebeldía moral. Otras obras suyas son El corazón lacerado (1629), La melancolía del amante (1629), El sacrificio de amor (1630) y Perkin Warbeck (1634).«El texto original de Lástima que seas una puta -declararon a EL PAIS Vicente Sainz de la Peña y Mari Paz Ballesteros- no tiene una buena construcción, por eso se ha hecho una versión muy libre a partir del tema, la historia de un amor imposible en una ciudad italiana del renacimiento que acaba en tragedia. Tiene un cierto parecido con Romeo y Julieta, pero en lugar de ser las familias el motivo de la tragedia, en esta obra los jóvenes enamorados son hermanos. Esto significa que toca un tema tabú, el del incesto, en una sociedad intolerante, resuelto como una obra de tipo shakesperiano, con más valentía y con menos fuerza dramática.»

«La versión -añaden- ha convertido el original en un melodrama poético, lírico, amoroso. Al plantearnos esta obra en nuestra programación pensamos ofrecer una pieza lírica, erótica, un teatro de pasiones (amor, odio, venganza, celos) como forma de expresar comportamientos humanos. La tragedia moderna puede empezar en Ford, alejado de la lucha contra las fuerzas incontroladas para situarse en la imposibilidad del hombre para vencer una situación que viene de la propia realidad social.»

Una versión de Lástima que seas una puta, más espectacular, fue puesta en escena por Luchino Visconti en París, en 1961. La dirección de Vicente Sainz de la Peña afecta más a la situación dramática, que permite la expresión renacentista. «En el montaje todo está expuesto de forma suave y lineal, para que sea el propio espectador el que saque conclusiones. En un principio la obra iba a ser más violenta, pero se podía perder la intención poética y la belleza en imágenes y texto. Ford plantea unos conceptos del amor que trasladamos al escenario. Está presente el erotismo, como hecho cultural, con desnudos que no son agresivos ni molestos. Entendemos el erotismo como una sublimación del sexo, una fuerza y un arte.»

Para el autor de la versión Juan Antonio Castro, la obra es «la historia de una infracción, la ruptura de uno de los tabúes más universalmente aceptados, a través de una hermosa y culpable historia de amor. Mi versión ha sido fidelísimamente infiel. Respetuosamente he irrespetado el texto original. He procurado intensificar la situación principal, eliminando peripecias que distraían de la misma. Al autor se le trató de «corruptor» y «sensacionalista» cuando analizaba dramáticamente el comportamiento erótico de la pareja. En la obra. hay sangre y amor, sensualidad y crueldad, erotismo y humor».

Con este tercer espectáculo, tras el éxito de Esperando a Godot y el fracaso de Fuenteobejuna, la Compañía Estable finaliza su programación, al surgir dificultades empresariales y un limitado apoyo oficial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de enero de 1979