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España, preparada para intervenir en Guinea Ecuatorial en defensa de los súbditos españoles.

El Gobierno español puede poner en marcha una operación de evacuación de españoles en Guinea Ecuatorial si el presidente Macías Enguema decide tomar represalias contra los súbditos españoles residentes en este país, como réplica a la decisión española de suspender la ayuda técnica aérea de Iberia a las Líneas Aéreas de Guinea. Ecuatorial (LAGE), con la intención de estudiar la posible reparación del servicio, que se encuentra en pésimas condiciones.

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, sigue muy de cerca la misión encomendada a dos diplomáticos españoles, el subdirector general de Africa, Mariano Uriarte, y el embajador de España en Camerún, Jesús Ezquerra Calvo, y a un representante de la compañía Iberia, señor Gullón, de convencer al presidente Macías de la necesidad de aplazar los vuelos que unen a Guinea Ecuatorial con la isla de Fernando Poo, hoy llamada isla del Presidente Macías. Vuelos que, bajo las siglas de LAGE, se realizan en un avión Convair Metropolitan de la compañía Iberia, con tripulación española.

La crisis política que puede acrecentar las relaciones hispano-guineanas se centra en torno a dos temas: la cooperación técnica que España mantiene con Guinea Ecuatorial, que caducará oficialmente el próximo día 1 de noviembre (y que incluye esta cooperación de vuelos, mantenimiento de aeropuertos y presencia de profesores españoles en Guinea), y las posibilidades de mantener el nivel actual de la ayuda aérea, desde ahora en adelante. Sobre el primer apartado no parecen existir problemas mayores. Por el contrario, en relación con la ayuda aérea -incluida en la cooperación técnica-, la situación es comprometida, porque tanto los aeropuertos de Bata y Málabo, como el avión Convair de hélice que los comunican, se encuentran en estado muy deteriorado y con riesgos de accidentes mortales.

La única solución de continuidad posible sería la de retirar el avion que permanece en servicio (otros dos fueron repatriados por falta de piezas de recambio) a Madrid para sustituir sus motores y revisarlo técnicamente a fondo. Asimismo haría falta arreglar las pistas y los aparatos de control de los aeropuertos, pero todo ello requiere un presupuesto extraordinario que tiene que pasar por el Parlamento, y que se situaría entre los,seiscientos y setecientos millones de pesetas.

Para la aprobación de este presupuesto, el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, pidió al Grupo Socialista su apoyo o abstención en favor de una presencia formal de España en Africa negra, intentando, no darla imagen de un país colonialista que se refugia en la metrópoli después de la descolonización y para no provocar represiones de Macías sobre la colonia española aún residente en Guinea, que sobrepasa el número de doscientas personas.

Sin embargo, Ia posición oficial del Partido Socialista Obrero Español es de oponerse a cualquier ayuda a Guinea Ecuatorial, por estar este país sometido al régimen dictatorial de Macías y violar continuamente los derechos humanos. Esta es la postura general de los partidos de la izquierda española y, de las centrales sindicales que ayer firmaron un documento de apoyo al Frente Anti-Macías (FAM), con motivo del décimo aniversario de la independencia de Guinea Ecuatorial.

Preparada para una intervención

Ante la decisión del Gobierno español de suspender la ayuda aérea a Guinea (también Iberia desea cerrar, por irrentable, el vuelo España-Guinea Ecuatorial-Malabo) se teme que el presidente Macías tome represalias contra la población española residente en Guinea e incluso contra la delegación diplomática, que tratará de ser recibida -cosa nada fácil- en el palacio presidencial de Bata.

Para evitar sorpresas, el Gobierno español tiene estudiado desde hace años un plan de intervención militar en Guinea para defender a los súbditos españoles, si estuviesen en peligro, de acuerdo con las normas internacionales para estos casos. Fuerzas aerotransportadas (paracaidistas) y navales estarían organizadas en este momento para actuar en territorio guineano en caso de represalias. El propio presidente Adolfo Suárez está muy interesado en que se defiendan los intereses españoles por todos los métodos, y no parece dispuesto a permitir ninguna represión del régimen de Macías.

Para redondear esta operación diplomática y prever cualquier tipo de, intervención, el Gobierno de Madrid ha mantenido contacto con los países que tienen representación diplomática en Guinea Ecuatorial (España sólo tiene un canciller y dos ayudantes) y muy especialmente con Cuba y China. Ya durante el viaje del presidente Suárez a La Habana, el ministro Oreja y su colega Malmierca hablaron de este tema y, al parecer, Cuba recomendó a los españoles que mantuvieran el contacto con Guinea.

También el Gobierno francés podría haber sido informado por las autoridades españolas de la posibilidad de crisis con Guinea. Entre otras cosas, porque los aeropuertos de Camerún podrían ser utilizados de puente aéreo de cualquier intervención española -como al parecer, ya ocurrió hace un par de años con motivo de una crisis y de amenazas del presidente Macías- al estilo del raid de Entebe, con el que los comandos israelíes consiguieron liberar a los pasajeros de un avión judío.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de octubre de 1978

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