Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Probable denuncia del tratado aéreo hispano-británico

El Gobierno español podría denunciar el vigente Tratado Aéreo con Gran Bretaña como consecuencia del delicado estado de las relaciones entre las autoridades aeronáuticas de ambos países a propósito del traslado de las operaciones de la companía Iberia al aeropuerto de Gatwick, a unos cincuenta kilómetros de Londres, dedicado hasta ahora exclusivamente al tráfico charter.Durante los pasados días 24 y 25, representantes de los organismos competentes en materia aeronáutica de ambos Gobiernos mantuvieron conversaciones sin que se alcanzara ningún resultado aparente, según ha podido saber EL PAÍS en fuentes competentes. La decisión británica de trasladar a Iberia desde el primer aeropuerto londinense -Heathrow- al ya citado de Gatwick fue comunicada el pasado mes de agosto, concediendo un plazo hasta el 1 de marzo del próximo año para llevar a cabo el mandato. A partir de la fecha indicada, se anunció que quedaría cancelado el permiso de aterrizaje para los aviones de la compañía española en Heathrow, donde opera desde 1947, año en que fue inaugurado el primer aeropuerto londinense. La misma medida afecta también a las líneas portuguesas TAP y a la compañía aérea de Gibraltar.

Las autoridades aeronáuticas españolas consideran unilateral e irracional la medida británica y rechazan su aplicación, amenazando con denunciar el vigente tratado bilateral, que consideran claramente favorable a los intereses británicos. Según cálculos de Iberia, la medida reportaría unas pérdidas anuales a la compañía de 1.200 millones de pesetas anuales, ya que las comunicaciones del segundo aeropuerto con la capital son muy deficientes y sus instalaciones impropias para el tráfico regular, aparte de las consideraciones de imagen. Los motivos especiales aducidos por parte española para rechazar el traslado se fundamentan en que Iberia fue una de las primeras autorizadas a utilizar Heathrow, por lo que la saturación del primer aeródromo británico no puede repercutir en la más veterana, sino en aquellas que fueron autorizadas posteriormente, ya que la saturación se ha producido por falta de previsión de las autoridades británicas. Por otra parte, la decisión de trasladar compañías se considera inusual, ya que lo normal es variar la ubicación de determinados tráficos.

El volumen de tráfico anual entre España y Gran Bretaña es de 5,5 millones de viajeros, de los que un 20% es transportado por líneas españolas y el resto por las británicas. De los mencionados porcentajes. el 88,6 % del tráfico en líneas británicas corresponde a vuelos charter, cuya regulación no está incluida en el tratado bilateral. Al tiempo, existe autorización para enlazar once ciudades españolas con Inglaterra, mientras solo Londres figura en las rutas entre ambos países.

En los últimos días, las autoridades españolas han cancelado el permiso provisional otorgado a British Caledonian para utilizar un DC-10 (capacidad de 350 pasajeros) en su línea de Madrid a Buenos Aires, en lugar del Boeing-707 (doscientas plazas) especificado en el tratado bilateral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de octubre de 1978