Las sorpresas de la Iglesia
«De nuevo la Iglesia vuelve a maravillarnos por su capacidad de convertir un acto político en un drama simbólico, para renovarse por medio de un ritual electoral que a cualquier otro cuerpo hubiera dejado dividido, y para convertir en líder a la más rara de las especies, al político-filósofo.Teniendo en. cuenta su edad, 58 años, las posibilidades de tener un largo reinado y la existencia de los aviones a reaeción, Juan Pablo II tendrá ocasión de llevar a la práctica su admirable diplomacia en muchos continentes, identificando en su fe las aspiraciones de los pueblos católicos. Parece que la causa de los derechos humanos ha ganado un nuevo e influyente campeón.»
, 19 octubre


























































