La izquierda y Nicaragua
El cruel, trágico conflicto nicaragüense parece atravesar una fase remisiva, aunque no final; no,«al menos, mientras subsista el somocismo, anacrónica dinastía enfrentada a bombazos al propio país entero. La cosa está clara, pero no es eso justamente lo que más choca: a algunos, entre los que me cuento, simpatizantes, con la dolorosa situación de unos hermanos de Nicaragua, aunque a la vez espectadores del mundillo político nacional y nuestro, nos ha llamado la atención el silencio oficial de los tales presuntos partidos de izquierda españoles acerca del caso de Nicaragua. Silencio oficial total, y del que cabe preguntarse las razones. ¿Acaso por tratarse de un pequeño país no vale la pena «tomar posición»? ¿Quizá el hecho de que no estén enfrentados a Somoza únicamente unos seguidores del castrismo hace que ya no valga la pena «mojarse en el tema»? Curiosa ambivalencia, a fe, la de esta viajera, congresista, izquierda española. A ver cuándo nos convencemos todos, frente a las continuas patadas en la boca que como españoles recibimos de Europa, que quizá nuestro futuro está al otro lado del Atlántico. Y para ello hay que empezar a actuar en todos los frentes, incluido, claro es, el del puro interés por flagrantes casos humanos como el Nicaragüense, señores gauchistas.


























































