Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La Constitución, aprobada en el Pleno del Senado

Unanimidad en torno a la "Constitución del consenso y concordia"

El Pleno del Senado terminó la aprobación de la Constitución con las intervenciones de los portavoces de los diversos grupos parlamentarios, así como del presidente de la Cámara, Antonio Fontán; el de la Comisión Constitucional del Senado, Federico de Carvajal, y del ministro de Justicia, Landelino Lavilla, en nombre del Gobierno. Todos los oradores insistieron en que esta es la Constitución del consenso, y por tanto de la concordia. Por su parte, el grupo vasco dio la bienvenida a la Constitución, aunque eludió una respuesta definitiva sobre su aprobación en conjunto.

El señor Carvajal (PSOE) dijo que esta es una Constitución de todos, porque garantiza la libertad de todos y el respeto de cada cual a los demás, y añadió que si se ha conseguido la armonía de todos los españoles, bien ha valido el esfuerzo realizado.La intervención más esperada, por la tensión producida por la disposición adicional sobre los derechos históricos, era la del portavoz del Grupo Vasco, Miguel Unzueta, quien comenzó reconociendo que en el ambiente flotaba la pregunta de qué dirían los vascos a la Constitución. «Pues digo que bienvenida», manifestó, porque supone el fin de una larga y dolorosa etapa, muy particularmente para el País Vasco, que ya ha quedado enterrada.

Dijo después que la Constitución es buena en unos aspectos y no es buena, o es mala, en otros, aunque no se debe dar a su texto una interpretación al pie de la letra, porque «por encima del perfeccionismo técnico está la dinámica política democrática, que cuando encuentre obstáculos constitucionales superará la Constitución, y entonces puede que haya que reformar ésta».

Finalmente, excusó dar una respuesta definitiva sobre el sí o el no al conjunto del texto, por no haber podido consultar con el resto del Grupo Vasco. «De todas formas -afirmó- en nuestra decisión final van a pesar dos tipos de argumentos. El primero es que la Constitución tiene una arquitectura llena de valores positivos. Pero el segundo es que, desde el primer proyecto conocido hasta hoy, el tema de las autonomías tengo la impresión de que ha tenido un tratamiento regresivo, aparte de que nuestras enmiendas, y no hablo ahora de la disposición adicional, han ido sistemáticamente a la papelera.» Por último el señor Unzueta remitió la decisión final del Grupo Vasco al momento en que el Senado haya de aprobar el texto modificado por la Comisión Mixta.

Por el Grupo Independiente, Luis Sánchez Agesta, destacó que por fin puede realizarse el ideal de una Monarquía democrática en España, y resaltó que todos los grupos habían apreciado la dignidad que se le da a la Monarquía al considerarla como eje principal de la democratización española. Asimismo dijo que se puede mirar con esperanza gracias a este texto.

Justino de Azcárate, antiguo diputado de la República, dijo en representación de la Agrupación Independiente, que es ésta la segunda vez que aprobaba una Constitución, y que su deseo era no participar en una tercera, porque ello significaba que la de 1978 no había servido. Asimismo calificó a la Constitución como de todos y para todos.

En nombre del Grupo Mixto, Juan de Arespacochaga destacó que hablaba como independiente, únicamente como senador del Rey y no perteneciente a ningún partido. Dijo que ciertamente la Constitución no ha salido a gusto de todos, pero que no podía ser de otra manera, y deseó larga vida al texto fundamental.

El representante de Entesa dels Catalans, Josep Benet, dijo que se ha convertido en realidad la aspiración de su vida, que es dar a los pueblos de España una Constitución democrática y autonómica, y que los catalanes han conseguido lo que deseaban: libertad, amnistía y estatuto de autonomía, por lo que se daban por satisfechos. Se lamentó de que el Senado quedara como una Cámara híbrida, y no de las autonomías, y añadió que espera que sea uno de los primeros preceptos que se reformen.

Manuel Villar Arregui, portavoz de Progresistas y Socialistas Independientes, afirmó que era imprescindible el consenso y que los grupos mayoritarios han dado la lección de demostrar que es mejor un texto que no rechace nadie que uno que levante grandes adhesiones de una sola parte.

Por el Grupo Socialista, Francisco Ramos se mostró satisfecho porque para su partido la Constitución culmina la ruptura democrática que perseguían. Dijo que el PSOE ha conseguido introducir en el texto fundamental elementos que le permiten ofrecer la Constitución a los trabajadores como representantes de ellos También reafirmó que su grupo aceptó la decisión mayoritaria por la Monarquía, a pesar de su vocación republicana, y agregó que la Constitución permite reforma profundas que favorezcan lo intereses de la clase trabajadora y la marcha hacia la idea federal de los socialistas.

Antonio Jiménez Blanco, portavoz de UCD, declaró que no hay decisiones óptimas, sino soluciones aceptables, y que gracias al consenso la Constitución es satisfactoria para todos y, desde luego, para UCD, y permite que en adelante ya no haya dos Españas.

En nombre del Gobierno, Landelino Lavilla destacó que los puntos principales del proceso que ahora culmina estaban previstos cuando el Gobierno del presidente Suárez asumió en 1976 la decisión de devolver al pueblo español su soberanía. Asimismo insistió en que ésta es una Constitución de consenso, esto es, de ningún partido, lo que permite que sea de todos.

El presidente del Senado, Antonio Fóntán, bajó al estrado de oradores por primera vez para decir que la tarea de esta Cámara no era hacer la Constitución, sino colaborar en su elaboración, y que esta labor ha sido cumplida satisfactoriamente.

Aprobado el preámbulo

Antes de los discursos finales, en la última parte de la sesión se aprobaron sin modificaciones las disposiciones transitorias, derogatoria y final, así como una nueva disposición adicional propuesta por el Grupo Socialista, según la cual se podrán mantener todas las audiencias territoriales en aquellas comunidades autónomas donde haya más de una, sin perjuicio de la unidad judicial. Sobre la disposición transitoria cuarta, fracasó el Antento de Jaime Ignacio del Burgo, senador de UCD por Navarra, de añadir unos párrafos según los cuales esta provincia debería ratificar en referéndum el estatuto de autonomía derivado de su posible integración en el País Vasco.

Finalmente fueron aprobados el preámbulo de la Constitución, elaborado por una comisión de senadores y que no varía sustancialmente del aprobado por el Congreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de octubre de 1978

Más información

  • El Grupo Vasco dio la bienvenida al texto y eludió definirse sobre su postura en el referéndum