Argelia podría desinflar el tema canario
La diplomacia argelina ha iniciado la «recta final» de su campaña tendente a presentarse como abanderada en la lucha contra el neocolonialismo, en el marco de la próxima «cumbre» de la OUA, lanzando nuevos ataques contra la OTAN, el Gobierno francés y las autoridades españolas, a las que acusa de participar en un intento de desestabilización del continente africano. No obstante, Argelia podría desinflar el tema canario.
Paralelamente a esa campaña, que responde a una voluntad deliberada de utilizar argumentos susceptibles de fomentar un frente solidario en el seno de la dividida OUA, Argelia estaría dispuesta a frenar, transitoriamente, su virulencia contra España.
No hay que descartar, pues, que en los próximos días se produzcan sorpresas en este ámbito diplomático -el regreso a Madrid del embajador argelino forma parte de esa operación-, sin que ello signifique que se ha iniciado la negociación entre Madrid y Argel.
Lo que podría ser grave es comprobar tardíamente que la diplomacia española ha sido de nuevo engatusada, ofreciéndosele la mínima garantía de que por fin Argelia está dispuesta a reconocer el carácter español de las Canarias.
Es de suponer que en los próximos días la sede diplomática argelina en Madrid vuelva, con el regreso del embajador, a adquirir el ritmo de crucero que la venía caracterizando y a afirmar a diestro y siniestro que el contencioso hispano-argelino es negociable


























































