Libia apoya plenamente la autodeterminación del Sahara

La «convergencia de puntos de vista» entre Argelia y Libia sobre los diferentes problemas que inciden en la situación magrebí y africana ha recibido una importante contribución de Muamar el Gadafi este fin de semana. Poco antes de terminar su visita oficial a Argelia, el dirigente libio, mediante un discurso repleto de sobreentendidos y dirigido, aparentemente, a los regímenes marroquí y mauritano, ha declarado que éstos «han de admitir sus errores y volver al buen camino, permitiendo la autodeterminación del pueblo saharaui».Aunque el coronel Gadafi se ha resistido hasta el momento a reconocer a la República Arabe Saharaui Democrática proclamada por el Frente Polisario en febrero de 1976, el régimen libio fue el primero en prestar una importante ayuda material a los guerrilleros independentistas saharauis, ayuda que sigue manteniéndose hasta ahora.

Por el momento, el gesto libio se limita a un percutante discurso pronunciado por Gadafi ante la Asamblea Popular Nacional argelina y nada parece indicar que Trípoll reconocerá al Frente Polisario, pero el tono y el contenido de las palabras del coronel libio han rebasado las especulaciones de los medios políticos y diplomáticos que no esperaban que Gadafi condenara con tanta claridad a Hassan II y al presidente mauritano, Mokthar Uld Dadah. Lo cierto es que ha sucedido lo inesperado, y el régimen argelino no oculta su plena satisfacción, como lo demuestran los titulares y frases de encomio hacia el ilustre huésped en la prensa oficial de este país.

El tema canario no habría sido tratado de forma exhaustiva, según algunas informaciones argelinas, aunque una fuente de la embajada libia consultada por EL PAIS señaló que se han discutido «todos los puntos que comportan la agenda que debe ser examinada en Jartum».

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Gadafi se opone a la presencia de Marruecos y Mauritania en el Sahara

(Viene de primera página.)En su discurso, tras haber recordado que Libia ha sostenido desde sus comienzos la lucha del Polisario contra el «colonialismo español», Gadafi subrayó: «Nosotros esperábamos que tras la salida de los españoles se instaurara una unión entre Marruecos y el Sahara occidental o entre Mauritania y el Sahara, pero ha sucedido lo opuesto, una ocupación por la fuerza a cargo de Rabat y Nuackchott, a la que nos oponemos.»

Interrogándose posteriormente sobre los «pretextos» que habrían invocado Francia y Marruecos para impedir la unión política entre mauritarios y sabarauis, Gadafi agregó: «Nadie, entre los árabes, tiene el derecho de impedir la unión del pueblo saharaui con una parte, aunque la realidad demuestra que ese pueblo no desea integrarse a Marruecos, Mauritania o Argelia.»

Más adelante, el presidente libio afirmó conocer que una parte de las fuerzas armadas marroquíes simpatizan con el Polisario y concluyó, con acento premonitorio, dirigiéndose a Hassan II y Uld Daclah: «Dios sabe que os hemos dado tiempo para solucionar convenientemente ese problema...»

El dirigente libio ha preconizado, por otra parte, la idea de una unión entre su país, Argelia y Túnez, sin suscitar la animación de su auditorio, como era de esperar. La sugerencia de una unión federal que englobe a todo el Magreb es uno de los argumentos preferidos de Gadafi, pero lo menos que puede decirse es que los argelinos estiman que las condiciones de tal paso no se hallan todavía maduras, ni lo serán en un futuro cercano.

La ausencia de una unidad africana susceptible de poner término a las intervenciones exteriores al continente fue tratada por Gadafi a propósito de los acontecimientos de Shaba y Chad, fustigando a Francia por su política «colonialista». Con respecto al Chad, donde Libia sostiene a la fracción mayoritaria del Frente de Liberación Nacional del Chad (FROLINAT), acaudillada por Enudei Gukini, el dirigente libio reaccionó, por primera vez, a la reciente actuación de paracaidistas galos en apoyo al régimen del coronel Félix Mallum, señalando que no era Libia la que había creado el conflicto, ni inventado la «represión de musulmanes», aludiendo al carácter nacionalista del FROLINAT.

Malestar hacia Felipe González

En otro orden de cosas, los medios políticos argelinos han reaccionado, de manera extraoficial, con sorpresa y preocupación a la anunciada visita del primer secretarlo del PSOE, Felipe González, a Mauritania, prevista para el próximo día 10, a invitación del Partido del Pueblo Mauritano.

Aunque los argelinos dan a entender que han de esperarse los resultados de ese viaje para opinar, en consecuencia, se percibe el malestar causado y se da por seguro que un encuentro entre Felipe

González y el presidente mauritano Moktar Uld Dadah, tiene muy pocas posibilidades de contribuir a una solución política «eficaz» del problema saharaui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de junio de 1978.

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