La Real Academia de la Lengua Vasca
montará festivales y partidos de fútbol, venderá camisetas y organizará cuestaciones para poder equilibrar un presupuesto cuya partida de gastos se eleva a 35 millones de pesetas, frente a unos recursos que no superan los siete. El eslogan de la campaña es Bai euskarari (Sí al euskera), y el símbolo, una paloma herida, obra del escultor Néstor Basterretxea.


























































