Una pantalla gigante de televisión,
de cien metros cuadrados, será instalada en el Palacio de los Deportes de París, para que los aficionados puedan, a través de ella, presenciar los partidos del mundial. Los encuentros podrán ser seguidos por 4.500 aficionados, y se, transmitirán por este medio, veinticinco de los 37 que contiene el programa del campeonato.


























































