Los precios de los abonos
subirán al agricultor alrededor de un 11% global, según ha podido saber Efe. Respecto a las subvenciones que se vienen aplicando, de alrededor de un 20%, se mantendrán en cuanto al amoníaco. En cambio, parece que se eliminarán las que se concedían a través del FORPPA, con lo que se espera liberar para el resto del año unos 3.000 millones.


























































