Ir al contenido
_
_
_
_

Los empresarios siderúrgicos proponen su alternativa

Los empresarios siderúrgicos plantearon ayer una alternativa a las medidas contenidas en el plan de reestructuración y apoyo del sector, elaborado por el Ministerio de Industria y Energía, mostrándose abiertamente en contra de la nacionalización de las empresas integrales. La alternativa, presentada en una rueda de prensa por los dirigentes de Unesid -entidad que agrupa a las 250 sociedades siderúrgicas españolas que emplean 90.000 personas- se fundamenta esencialmente en un conjunto de medidas de apoyo y saneamiento transitorios, de modo que se alcance 1979, cuando los empresarios estiman disponer de datos suficientes para calcular la demanda de acero a nivel mundial, en los años siguientes. Para los rectores de Unesid, la situación crítica por la que atraviesa la siderurgia a nivel mundial ha sido solventada en la mayoría de países con la aplicación de medidas de sostenimiento; sólo en aquellos casos de instalaciones obsoletas -que no es el de las empresas españolas- se ha procedido a una reestructuración parcial del sector. La peculiaridad española estriba esencialmente en la mayor carga financiera que; por su reciente y rápida instalación, las empresas deben soportar.

Las medidas necesarias

A la hora de plantear su alternativa, los empresarios se quejan del escaso eco que han obtenido sus reiteradas peticiones dirigidas a la Administración desde 1975, sin que hasta ahora haya mediado una toma de conciencia por parte de los poderes públicos; ahora que la conciencia se adquiere, los empresarios estiman que las medidas no guardan relación con la lógica que el sector demanda. Las medidas concretas que plantea Unesid son: adecuación de precios a costes; saneamiento financiero de urgencia; impedir un encarecimiento de los costes, ya sea por financiación, empleo o materias primas; sustitución y contención de importaciones, cubriendo la de manda con producción nacional; y promoción de exportaciones, especialmente hacia terceros países, no incluidos en las zonas con mayor grado de proteccionismo en la actualidad por vía fiscal y de incremento del porcentaje de crédito oficial para capital circulante por exportaciones ya realizadas. Los empresarios estiman que la nacionalización sería de todo punto improcedente por dos razones fundamentales: las experiencias de otros países, caso de Gran Bretaña, y los recelos de los países de la CECA respecto a la entrada de nuevos miembros en la CEE, cuyo sector siderúrgico está nacionalizado. En el primer sentido, apuntaron el déficit de quinientos millones de libras esterlinas -75.000 millones de pesetas- registrado por la empresa nacional siderúrgica británica y las transformaciones que en su seno se estudian actualmente. En cuanto al segundo aspecto, aportaron también el ejemplo británico y las dificultades surgidas con ocasión de las negociaciones encaminadas a su ingreso en la CEE.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_