El Gobierno tunecino
decretó ayer el estado de excepción en todo el país, para contrarrestar los efectos de una huelga general decretada por la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT). Al mismo tiempo, las autoridades han implantado el toque de queda en la capital y sus alrededores a- partir de las diecinueve horas (local); y a partir de la una, en el resto del país.


























































