Estados Unidos devuelve a Hungría la corona de San Esteban

El secretario de Estado norteamericano, Cyrus Vance, ha devuelto hoy la más preciada reliquia nacional de Hungría, la corona de oro de San esteban, en una ceremonia que ha puesto fin a un litigio de treinta años entre los dos países.

Al dirigirse Vance al Gobierno húngaro y a sus jefes religiosos en el Parlamento, ha indicado que la devolución de la corona refleja una mejoría de las relaciones entre Budapest y Washington. «Este tesoro histórico y religioso, que durante casi mil años ha representado un papel central en la historia de la nación, debía estar en Hungría para que lo disfrutara su pueblo.»

Guardias uniformados se mantenían vigilantes ante la pequeña corona incrustada de joyas y los demás símbolos reales que fueron depositados en cojines de terciopelo en la cámara circular.

La corona reverenciada por los húngaros como símbolo de su nacionalidad y tradición cristiana fue guardada desde el final de la segunda guerra mundial en las cámaras acorazadas de Fort Knox.

Vance, haciendo pausas al hablar para que se pudieran traducir sus palabras al húngaro, recordó cómo había sido llevada de Hungría la corona, durante los días de la guerra, y cómo fue entregada al ejército norteamericano para ser salvaguardada de las fuerzas soviéticas que habían tomado Budapest.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 06 de enero de 1978.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50