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Miembro de la Guardia de Franco, muerto en Bilbao por disparos de un policía

Todas las informaciones disponibles coinciden en que fue una broma trágica el incidente ocurrido sobre las dos y media de la madrugada de ayer, en Bilbao, y en el que perdió la vida un joven, miembro de la Guardia de Franco, y otro sufrió heridas graves, a consecuencia de los disparos efectuados por un centinela de la Policía Armada al que previamente habían amenazado con un revólver.

Los dos jóvenes, así como la chica que les acompañaba, que resultó ilesa, están vinculados a movimientos políticos de extrema derecha, y en medios policiales se les consideraba miembros de Fuerza Nueva, si bien esta organización ha desmentido que sus nombres figuren en los ficheros de la militancia.Un portavoz de la familia del herido declaró que, efectivamente, se trataba de una broma. «Ellos eran amigos -añadió- de casi todos los policías armados que suelen estar de guardia junto a los coches, pero fueron a coincidir con uno que no les conocía.» Esta versión era corroborada asimismo por personas próximas al fallecido.

El suceso tuvo lugar a la hora citada en la calzada izquierda de la calle de Ibáñez, de Bilbao, zona que ocupan habitualmente los vehículos de la compañía de Reserva General de la Policía Armada. Según la versión oficial facilitada por la Jefatura Superior de Policía, los tres protagonistas del suceso se acercaron al centinela que custodiaba los coches, al tiempo que uno de ellos empuñaba un revólver y le decía considérese muerto. La reacción inmediata del centinela fue abrir fuego con su fusil ametrallador, hiriendo a dos personas.

Algunas personas que pasaron por la zona instantes después de que se produjese el tiroteo manifestaron que habían visto tan sólo el cuerpo de un hombre con barba tumbado en el suelo, con la apariencia de estar muerto o gravemente herido.

En el Hospital Civil de Bilbao falleció Fermín Manuel Gómez Maza, que tenía seis impactos de bala, tres de ellos mortales, en el vientre, y otros tres en un costado. El otro herido, Carlos María Merino, presentaba un impacto de bala en la cabeza del fémur derecho. Intervenido quirúrgicamente a primera hora de la tarde, su estado fue calificado de grave, aunque no inspiraba temores.

El fallecido es un joven de veintiséis años, nacido en Soba (Santander), y domiciliado en Bilbao, de profesión estudiante. Le fue ocupado un revólver Astra, calibre 38, cuyo uso estaba autorizado por una licencia deportiva tipo C, que corresponde a los miembros de la Federación Nacional de Tiro Olímpico. También le fue encontrado un carnet de la Guardia de Franco.

El herido es natural y vecino de Bilbao, tiene veintinueve años, está casado y es auxiliar técnico. Se le intervino, asimismo, una pistola Astra del nueve largo, carente de toda documentación. La tercera persona, que resultó ilesa, María de las Mercedes Benigna del Pozo (nacida en Bilbao, hace 32 años, soltera), llevaba en el bolso una porra de plomo forrada de plástico.

En el domicilio de la joven fue encontrada una pistola, calibre 6,35 mm., con su correspondiente munición. Según declaraciones de un hermano suyo, la pistola se la habían regalado hace un mes y estaba inservible. El mismo interlocutor señaló que su hermana tenía relaciones con Fuerza Nueva, aunque desconocía si era militante del citado partido. Sobre el desarrollo del trágico incidente, comentó que el muerto les propuso a sus acompañantes gastarle una broma al centinela y empezaron a juguetear con su arma y éste les disparó. María Mercedes declaró en su domicilio que no había escuchado ningún tipo de amenaza.

Acerca de la posible pertenencia de los tres a Fuerza Nueva, Juan Ignacio Ramos, delegado de esta organización en Vizcaya hasta hace un mes, reconoció telefónicamente a la agencia Cifra que María de las Mercedes era miembro de este grupo, aunque más tarde desmintió a EL PAIS que hubiera manifestado tal cosa y se limitó a señalar que le sonaba su nombre.

Sensibilidad patriótica

Puestos en contacto posteriormente con la delegada provisional de FN, Begoña Ibarra Sáez de Madarola, manifestó que al conocer la noticia se había puesto en contacto con la oficina central del partido en Madrid, y que allí le habían declarado que no constaban en los ficheros. «Me consta -añadió- que no son de Fuerza Nueva. Yo les conocía a los tres de haberles visto en funerales o en reuniones, porque son personas de una gran sensibilidad patriótica. Por otra parte, la familia de la chica es conocida nuestra desde hace tiempo. Lo que me extraña es el desarrollo del suceso, que no puede ser sino producto de la tensión que se vive en el País Vasco. No puede haber otra explicación.»Respecto a la práctica del tiro deportivo por parte de muchos militantes de la extrema derecha, un antiguo miembro de la Guardia de Franco manifestó a EL PAIS que hace ya muchos años que la extrema derecha había descubierto que el tiro deportivo era una buena coartada para disponer de arma con licencia. «Yo creo -añadió- que al que no pertenece a la Federación de Tiro lo echan.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de noviembre de 1977

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  • Previamente le había amenazado con un revólver