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Entrevista:

Richard Bach: "Mi religión es volar"

Entrevista con el autor de "Juan Salvador Gaviota"

Hoy se presenta en Madrid Ilusiones, de Richard Bach, el autor de Juan Salvador Gaviota la famosa historia de una gaviota que buscaba la libertad y la perfección. Con una literatura simple, Bach se ha convertido en uno de los escritores que mayores ventas ha alcanzado en esta última década. Como Saint-Exupery, este narrador americano ha sido piloto de aviones de guerra. En 1968 fue expulsado de su unidad de reserva de las Fuerzas Aéreas del estado de lowa por haberse negado a afeitarse el bigote.

Richard Bach. Mi obra principal es mi vida. Yo he elegido una existencia de ilusión y de alucinaciones. Estoy convencido de que lo real no es aquello que ves con tus ojos. Los sentidos tienden a crearse, ilusiones y esa es otra realidad mucho más placentera que la que se puede tocar.EL PAIS. Sus obras son sobre la felicidad. ¿Cómo se puede permanecer tan optimista en un medio ambiente hostil como el nuestro?

R.B. Creo que lo que es cruel, en el fondo no lo es de verdad. No es posible destruir la vida. Incluso puede recogerse una hermosa experiencia del acto de morir, porque la muerte es una ilusión que uno descalifica diciendo que aquél que muere «no soy yo». Nosotros representamos un principio de la vida y para que nuestra existencia sea plena tenemos que pensar que siempre hemos sido y siempre seremos. Ahora bien, todo el mundo ha de tener la libertad de pensar que en efecto nació

EL PAIS. ¿Siempre ha sido usted un ser tan convencido de nuestra perfección?

R.B. Mi ser siempre ha estado desarrollado. Pertenezco a la clase media americana y he tenido las mismas experiencias que los jóvenes de ese estrato. Sin émbargo, hubo un momento en que me di cuenta de que no había cosas tales como la injusticia o la muerte, y de ahí provino mi entusiasmo por la vida. Pero puedo estar equivocado. Puede ser que no vivamos sino una vez y que nuestra vida sea en realidad una agonía hacia la nada; yo he elegido creer que somos indestructibles y que la vida real es una vida inventada.

EL PAIS. ¿Pertenece usted a alguna religión formal?

R.B. Mi religión es volar. Esa es mi vida. Cuando salimos de la tierra adquirimos una nueva perspectiva. Mi manera de ver vida no la he apricádido sólo en libros como los de Saint-Exupery o Ray Bradbury, a quienes admiro, sino también en personas que han querido participar en.la vida y nunca han vuelto de esa experiencia.

EL PAIS. Usted no ha creido en la muerte, pero como piloto de guerra pudo haber matado. ¿Cómo se enfrenta a la violencia bélica?

R.B. Pude ir al Vietnam, pero únicamente he participado en maniobras de reconocimiento en Corea. En 1961 mi escuadrón estuvo en Francia y allí nos preparábamos para una guerra imaginaria. A veces he pensado si yo era capaz de apretar el gatillo con ira contra otro ser humano. No lo sé. De lo que si estoy consciente es de que un piloto está en la guerra para volar, porque los aparatos bélicos son los más perfeccionados y en ellos puede desarrollar mejor su afición. No está allí para matar.

EL PAIS. Sus libros persiguen la paz y la perfección. ¿Cómo reacciona usted cuando se le dice que proviene de un país socialmente violento?

R.B. Con sorpresa y con desdén. Yo sé que la imaginación, y no la violencia, es el mejor modo de resolver las cosas. Mi país es el de los hombres con imaginación. En ese sentido, no soy americano ni ruso. Soy Richard Bach esa es, mi única etiqueta.

EL PAIS. Sus libros parecen muy simples. ¿Los escribe con facilidad?

R.B. No. Escribir es muy difícil para mí. Yo soy más bien un «re-escritor», que trata de cazar mariposas sin romperles las alas, y que de ese modo quiere expresar sus ideas en el papel.

EL PAIS. ¿Ha sentido usted alguna vez atracción por alguna idea política o filosófica?

R.B. Soy totalmente apolítico. Me interesa vivir, narrar lo que veo y comunicarme conmigo mismo. Si los demás ven alguna filosofía en lo que escribo, eso forma parte de la libertad de los otros para prolongar su vida y encontrarse con la existencia de la que yo disfruto.

EL PAIS. ¿Cuánto dinero le ha dado a usted Juan Salvador Gaviota?

R.B. Mucho dinero, pero no lo puedo especificar porque eso lo lleva mi contable de Los Angeles. Sin embargo, lo que más me ha dado esta obra es.una gran satisfacción perso nal, que se repite cada dos semanas, que es cuando la releo, para maravillarme de lo que la mente es capaz de transmitirnos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de noviembre de 1977