Malestar en los medios eclesiásticos por el retraso del Concordato
Sorpresa y malestar está causando en medios de la Iglesia el parón a que se ven sometidas las negociaciones concordatorias, maxime cuando los aspectos técnicos de las mismas están ultimados desde hace tres meses.
La renovación del Concordato vigente entre la Iglesia y el Estado español es de mayor importancia en el momento presente de la nueva sociedad española, según se considera en los medios eclesiásticos, por lo que no se acepta la justificación en el retraso del Gobierno.Existe, por otra parte, el temor de que el Gobierno esté influenciado en esta materia por las presiones de algún partido de la Oposición. En relación con las negociaciones concordatorias, el Partido Socialista Obrero Español ha dirigido un telegrama al ministro de Asuntos Exteriores y posteriormente ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para que se detuvieran tales negociaciones.
En algunos medios de la Administración se piensa que el Gobierno, en estos momentos de la negociación, no tiene por qué verse sometido al Parlamento. El Gobierno efectúa tal acuerdo que después presentará al Parlamento, porque lo considera conveniente para su Política.
El primer acuerdo parcial para la renovación del Concordato se firmó en julio de 1976. Desde aquella época se ha ve nido repitiendo que en dos años quedaría renovado totalmente el Concordato vigente.


























































