Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tarradellas, optimista tras su entrevista con Reventós

«El presidente Tarradellas me ha manifestado que hoy es más optimista que ayer» -afirmó anoche a EL PAIS uno de los principales colaboradores políticos del presidente exiliado. La misma fuente precisó que Tarradellas «ni siquiera ha pensado en la posibilidad de reconsiderar su decisión de destituir al senador Josep Benet de la comisión negociadora que él preside». El propio presidente de la Generalitat manifestó anoche en París al corresponsal de EL PAIS, Feliciano Fidalgo, refiriéndose a su entrevista con Reventós: «Hemos coincidido en casi todo; existen algunos problemas, pero secundarios. En lo esencial concordamos totalmente.»

El viaje de Reventós es consecuencia de que los parlamentarios integrados en la comisión negociadora acordasen, en la madrugada de anteanoche, suspender su viaje a la residencia de Tarradellas previsto para hoy. Esta actitud fue interpretada como un acto de solidaridad con el senador Josep Benet por diversos medios de comunicación barceloneses. No obstante, la comisión negociadora -según informaron dos de sus miembros- se inclinó por no hacer pública su postura y afirmar que, en todo caso, intentaría hallar fórmulas de acuerdo con Tarradellas. De no ser ello posible -agregaron las fuentes- el tema se remitirá a la Asamblea de Parlamentarios para que decida sobre la presencia o no de Benet en la comisión negociadora.Paralelamente a la reunión de la comisión negociadora, los socialistas catalanes hicieron público un comunicado en el que afirman: «Nos han sorprendido los últimos hechos. No es con tan graves iniciativas unilaterales como avanzaremos en la línea de la unidad responsable de todos para la negociación de la Generalitat provisional. No hay que olvidar que el senador Josep Benet fue elegido miembro de la comisión negociadora de nuestra Asamblea de Parlamentarios por todos los diputados y senadores catalanes. Son éstos los que deberán pronunciarse en la próxima sesión plenaria de la Asamblea. Entretanto está claro que para nosotros Josep Benet continúa, a todos los efectos, como miembro de la citada comisión».

Anteayer, también tuvo efecto, por la mañana, una reunión de la Entesa, coalición senatorial en la que resultó elegido Josep Benet. Según informó un senador socialista a EL PAIS con todo detalle, Benet esperaba que la coalición se pronunciara por escrito en su favor. No obstante -dijo exactamente la fuente- «se consideró que el tema no afectaba a la coalición sino a Benet y, en todo caso, a la Asamblea de Parlamentarios, por lo que la Entesa no debía entrar en el terna». La misma fuente precisó que los socialistas estaban muy divididos ante el grave enfrentamiento producido entre Benet y Tarradellas.

Como telón de fondo decisivo en este enfrentamiento hay que considerar el estado actual de las negociaciones entre Cataluña y el Gobierno Suárez. Los parlamentarios catalanes consideraron recientemente -según se informó detalladamente en estas páginas- que se habría dado una actitud de endurecimiento por parte del Gobierno, mientras que fuentes cercanas a este último y a Josep Tarradellas consideraron todo lo contrario.

De ser cierta esta segunda posibilidad, y visto también el optimismo de Tarradellas, su decisión de cesar a Benet podría tener como principal finalidad el demostrar que no piensa necesariamente gobernar en Cataluña con las fuerzas de izquierda radical. Es de recordar, en efecto, que con marcada insistencia los socialistas reclaman de Tarradellas la renuncia de sus poderes ejecutivos en beneficio de Reventós.

Completando esta posibilidad, EL PAIS supo ayer en medios absolutamente fidedignos que el propio Adolfo Suárez quedó muy desfavorablemente impresionado por el hecho de que los socialistas se abstuvieran en el tema de la presencia de los senadores de designación real en la Asamblea de Parlamentarios de Cataluña, en contra de lo que sostuvieron los demás partidos catalanes. Ello podría haber inclinado aún más a Adolfo Suárez a no permitir que los socialistas gobernasen de hecho en la futura Generalitat.

De ser cierta la hipótesis optimista sobre la actitud del Gobierno podría darse el caso de que la decisión del presidente de la Generalitat de marginar a Benet salvara un punto decisivo -y quizá final- de la negociación.

Reacciones moderadas en todos los frentes

Preguntado el diputado Ramón Trías Fargas, manifestó: «Personalmente tengo muchas razones objetivas para creer que la negociación va por buen camino y que esto le conviene a Adolfo Suárez. Para el presidente del Gobierno es una de las pocas posibilidades que tiene de recuperar una parte de la opinión pública catalana. De otro modo, Unión de Centro Democrático será en Cataluña una especie de Alianza Popular distinguida.» La fuente agregó: «Si la semana próxima regresa Tarradellas como presidente de la Generalitat, nadie se acordará del enfrentamiento con Benet».Por su parte, el diputado Jordi Pujol -que también es miembro de la comisión negociadora- manifestó: «Creo que la negociación finalizará positivamente para Cataluña, consiguiéndose el regreso de Tarradellas como presidente de la Generalitat en la línea del reconocimiento político de Cataluña». Pujol afirmó que «la apariencia inmediata es un poco caótica, pero la situación es en realidad mejor de lo que parece».

El criterio general era, en los medios políticos catalanes de centro izquierda moderada, que Tarradellas podía retirar a Benet la facultad de negociar en nombre de la Generalitat, pero que en cambio la representatividad de éste, en nombre de la Asamblea de Parlamentarios, solamente podía ser puesta en duda por esta última.

Un importante dirigente del Partido Socialista de Cataluña (Congrés) resumió esta argumentación afirmando: «Tarradellas ha hecho mal destituyendo a Benet de manera tan fulminante, pero Benet obró peor al efectuar declaraciones contra Tarradellas siendo miembro de la comisión negociadora que éste nombró y preside.»

Es de señalar como dato extremadamente significativo la total moderación de los comunistas catalanes, quienes rehusaron formular todo tipo de manifestaciones en el sentido que fuese. Sin duda los comunistas temen una .actitud de Tarradlellas favorable a opciones de centro izquierda moderada, pero también consideran preciso evitar un enfrentamiento directo entre su partido y Unión de Centro Democrático y Jordi Pujol, cuyo tarradellismo es, en ambos casos, patente.

En todo caso, ayer la situación política todavía era confusa en Cataluña. La celebración de una reunión de la comisión permanente de la Asamblea de Parlamentarios en la tarde de hoy puede dibujar con mayor claridad el horizonte político inmediato.

Por el momento, la situación política se puede resumir diciendo que, al igual que en pasadas disputas internas catalanas, el resultado consiste en que la «pelota» va a parar a manos del Gobierno. En efecto, es obvio reconocer que casi todo puede cambiar en el plano interno catalán en función de las preferencias políticas de Suárez, quien puede obrar sin demasiadas limitaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de septiembre de 1977

Más información

  • "Hemos coincidido en casi todo" manifestó el presidente de la Generalitat