Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Multa de cien mil pesetas a uno de los provocadores de Amorebieta

Cien mil pesetas de multa impuso ayer el gobernador civil de Vizcaya a José María Arregui Mintegui «por exhibir arma de fuego y amenazar con ella a las personas que se encontraban a su alrededor, así como por haber participado en hechos semejantes con anterioridad». Esta puede ser una de las últimas decisiones adoptadas por el señor Uriarte Zulueta como gobernador civil de Vizcaya, ya que en el Consejo de Ministros celebrado el pasado viernes fue nombrado secretario general técnico del Ministerio de la Presidencia.

Los hechos que han motivado esta fuerte sanción contra un supuesto miembro de la extrema derecha ocurrieron en la localidad vizcaína de Amorebieta la noche del pasado martes (véase EL PAIS del 28 de julio). Vecinos de la localidad acorralaron y redujeron a un grupo de provocadores a los que fueron ocupadas, entre otras cosas, una pistola y dos revólveres con munición. Pese a que inicialmente, a preguntas de los vecinos, negaron ser policías, luego resultó que uno de ellos era funcionario del Cuerpo General de Policía y otro era, asi mismo, policía armado. A ambos se les ha instruido expediente.El tercer miembro del grupo, que iba también armado e hizo ostentación de su arma, es José María Arregui Mintegui, vecino de Durango y propietario de una cafetería de Bilbao. La multa impuesta por el gobernador viene a legitimar oficialmente la versión de los hechos dada por los vecinos, en contra de la que ha tratado de defender alguno de los policías implicados, según el cual éste fue agredido por personas desconocidas que le arrebataron el arma reglamentaria. De esta versión se hizo eco desde Madrid la agencia Europa Press sin referirse para nada al relato de los vecinos, que había sido ya ampliamente difundido por numerosos periódicos.En relación con estos incidentes tuvo lugar ayer en Amorebieta una rueda de prensa en la que una comisión de vecinos expuso una larga relación de actividades terroristas llevadas a cabo en los dos últimos años por las bandas de extrema derecha en número superior a la veintena. Con ello trataron de demostrar las concomitancias existentes a su juicio entre miembros de la Policía Municipal y los integrantes de dichas bandas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de julio de 1977