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Geraldine Hauestein

ha demandado a su antiguo novio, por lesiones causadas por el cinturón de castidad que, al parecer, le obligó a llevar. Leonard Tripp, celoso soldado de 33 años, fabricó el artefacto que conservaría la virtud de su novia, y, según ella, la ató y se lo colocó soldándolo después. Para quitárselo hubo de usar también el soplete, y las quemaduras producidas han sido de segundo y tercer grado. Tripp ha sido condenado a siete días de cárcel y multa de cien dólares (casi 7.000 pesetas).

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