Reportaje:

Rumania intenta superar las consecuencias del terremoto

Si bien algunas informaciones ha blan de un millar de muertos a consecuencia del terremoto registrado el viernes por la,noche en Rumania, no parece que por el momento nadie esté en condiciones de precisar la cifra, entre otras cosas, debido a que muchos cadáveres continúan todavía enterrados entre los escombros; en cualquier caso, el número de victimas de este terremoto, que los ex pertos califican como uno de los más intensos que se han registrado en Europa (grado 7,5 en la llamada «escala de Riúhter»), asciende a vanos miles.El epicentro se ha localizado entre la capital, Bucarest, y la ciudad industrial de Ploesti. La ciudad de Ploesti, centro petrolífero de Rumanía, ha sufrido por lo visto, más daños que la propia capital. Mientras que las informaciones que van llegando de Rumanía son cada vez más completas, poco se sabe sobre las consecuencias del terremoto en la vecina Bulgaria, de donde sólo consta que hubo veinte muertos. El terremoto ha sido registrado con más intensidad en la zona sureste de Rumania, si bien fue también detectado por los sismógrafos de Viena, Roma, Moscú, Belgrado y Atenas.

La parte vieja de Bucarest ha sido acordonada. Se supone que esta parte de la ciudad es la que ha sufrído mayores daños. Las descripciones que hicieron los testigos presenciales del terremoto son dramáticas: primero se oyó un «terrorífico rumor de gran intensidad'», después la ciudad quedó completamente a oscuras y finalmente, los gritos humanos fueron ahogados por el estruendo de los edificios que se derrumbaban. Fuentes yugoslavas afirman que se han caído veinte grandes edificios en la capital.

La impresión que produce la ciudad en el momento actual, veinticuatro horas después del terremoto, es algo más positiva.

Extranjeros residentes en Bucarest estiman que por lo menos un 10% de los edificios de la ciudad se han derrumbado, están en peligro de caerse o han sufrido daños considerables. La población, que está dando muestras de un gran espíritu cívico, colabora eficazmente en los trabajos, de salva mento y de rescate de los cadáveres. Al parecer, apenas quedan ya focos de incendio.

Se han formado brigadas especiales, compuestas por soldados, policías y miembros de la llam. ada «guardia patriótica», para llevar a cabo los trabajos de salvamento. El suministro de electricidad y las comunicaciones telefónicas funcionan otra vez con normalidad. En las calles principales, el bulevar Magheru, el bulevar de la Repúblíca y en la calle Academia continúan los trabajos de salvamento y desescombro. Por las calles que no han sido cerradas circulan los coches casi con normalidad. El aeropuerto de Otopeni, que fue cerrado el viernes después del terremoto, ha sido de nuevo abierto y las salidas y llegadas de aviones son normales.

Muchas de las embajadas en Bucarest han sufrido daños materiales. Según ha revelado un portavoz de la embajada española en Rumanía, ningún ciudadano español ha sufrido daños personales, si bien el terremoto ha causado desperfectos de consideración en el edificio de la Cancilleríaen la calle París. Tanto la embajada alemana edificio de la Cancillería, en la calle do que utilizar la planta baja, puesto que los muros de los pisos supenores amenazan ruina.

Por otra parte, el presidente de la República de Rumania, Nicolae Ceaucescu, pocos minutos después de haber aterrizado procedente de Nigeria, se trasladó ayer al centro de la capital, recorrió los lugares donde los efectos del terremoto son más graves.

El jefe del Estado rumano inspeccionó los trabajos de limpieza de escombros y localización de posibles supervivientes en las calles céntricas.

El jefe del Estado presidió ayer tina sesión de emergencia del Comité Ejecutivo (Politburó) del partido, tendente a adoptar la normativa de urgencia para remediar los perjuicios humanos y los daños materiales del terremoto. Una comisión especial coordinará la asistencia médica, la limpieza de escombros, el plan de evacuación deedificios con cimimíentos removidos, la construcción de obras públicas provisionales. que suplan los destrozos, y un programa de asistencia técnica a las fábricas, tanto civíles como militares, afectadas por el seísmo.

Condolencia de don Juan Carlos

El rey don Juan Carlos de Borbón envió ayer al presidente de Rumania, Nicolás Ceaucescu, un telegrama de condolencia por el grave terremoto sufrido por su país. El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y el ministro de Relaciones Exteriores, enviaron también telegramas de pesar a sus colegas, Manescu y Marovescu, respectivamente.

Ayuda exterior

Los primeros ofrecimientos de ayuda no se han hecho esperar. En la noche de ayer, un portavoz del Gobierno de los Estados Unidos anunció que todo está dispuesto para enviar por vía aérea varios cargamentos de tiendas de campaña, mantas, hornillos y tanques de agua, almacenados en Italia, así como ayuda financiera, pero que las autoridades se «encuentran a la espera de la correspondiente petición».

También Alemania Federal expresó ayer su deseo de colaborar con medicamentos, alimentos y dinero en un mensaje del ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Bonn, Hans Dietrich Genscher.

Por su parte, Grecia ofreció al Gobierno de Bucarest 300.000 dólares, y la Iglesia ortodoxa de ese país mandó a Rumania un avión con 2.500 sábanas y setencientos paquetes de ropa.

En Bélgica, Cáritas Católica puso en marcha una gran campaña de socorro, con llamamientos por radio y televisión y colectas públicas.

En Italia la misma organización entregó a la embajada de Rumania un cheque por 23.500 dólares y empezó a recoger más fondos entre diversas entidades católicas. Otras instituciones de bien público han iniciado ya envíos aéreos de medicamentos y tiendas de campaña.

En Israel, la Cruz Roja prepara varios cargamentos de alimentos sábanas y ropas.

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