GENTE
Susan Slater,
ciudadana británica, ha sido indemnizada por un fabricante de bikinis, condenado por un tribunal londinense, por haberse exhibido desnuda en contra de su voluntad, en una playa de Ibiza. La señorita Slater, compró un bikini de color rojo oscuro y cuando se estaba bañando en el mar descubrió que el color había desaparecido y el bikini se había convertido en nylón transparente. «Desde el agua hasta un refugio -comentó la indemnizada-, los momentos fueron muy embarazosos.»


























































