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Ha muerto Porrinas de Badajoz

Fue una de las personalidades mas relevantes en el cante flamenco

José Salazar Molina, cantaor flamenco, marqués de Porrinas, Porrina de Badajoz, falleció ayer por la mañana. La defunción se produjo a causa de una larga enfermedad. Porrina de Badajoz -nombre con el que era conocido en el mundo artístico- había nacido en 1924, en aquella capital extremeña, en el seno de una familia gitana aficionada al cante y al baile flamenco. Comenzó su carrera profesional prácticamente a los siete años. Tras sus primeras, actuaciones en la ciudad que le vio nacer, tuvo lugar su consagración en el teatro Pavón, de Madrid, por los años cincuenta, con ocasión de reemplazar a Rafael Farina en La copla andaluza. Farina había caído enfermo en aquella ocasión.

El cante de Porrina de Badajoz era de un estilo muy personal, en el que dominaba desde la seguiriya a la caña, el polo a la málagueña. Triunfó en numerosas salas y tablaos españoles, portugueses y franceses. Sus éxitos más conocidos eran Le pegué un tiro a una liebre, La serrana y La petenera.

Homenaje

José Salazar Molina recibió recientemente un gran homenaje del pueblo de Badajoz. A lo largo de su vida recibió varios premios y distinciones, entre ellos un premio de la cadena SER. Toda su familia vive del cante y el baile flamenco. Casado desde los quince años, deja viuda, cuatro hijos y doce nietos. Excepto los más pequeños, todos los demás cantan, tocan la guitarra o bailan en diversos tablaos y salas de fiestas. Entre ellos, José Ramón y Juan Antonio Silva Salazar, de diecisiete y quince años de edad, respectivamente, nietos de Porrina de Badajoz.

Rafael Farina, Antonio El Camborio, El Gitano de Valladolid, entre otros artistas, acababan de visitar a Porrina de Badajoz días antes de su muerte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 1977