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Dudas sobre Ias posibles negociaciones Gobierno-ETA

En medios próximos a ETA ha causado perplejidad y sorpresa la noticia publicada ayer por el diario bilbaino La Gaceta del Norte, con abundante despliegue tipográfico, de que el Gobierno español está dispuesto a negociar con ETA la amnistía para sus presos a cambio de una tregua en la lucha armada, hasta las próximas elecciones generales.Las mismas fuentes aseguraron su absoluto desconocimiento del tema, acerca del cual carecían ayer de otros datos que los facilitados; por el propio periódico, Según esta versión, podría tratarse de un globo sonda, lanzado desde no se sabe qué niveles de la Administración Central, para conocer la disposición de ETA a deponer las armas. Si de verdad existe un ánimo de negociación por parte de las autoridades españolas, no parece apropiado -nos señalan- que sea a través de un periódico como les llegue la primera noticia sobre esta presunta disposición al diálogo. Precisamente sobre unas posibles conversaciones entre el Gobierno español y la organización ETA corrieron hace aproximadamente un año insistentes rumores, aunque en ningún momento se produjo confirmación oficial al respecto. Según tales rumores, la iniciativa habría partido en aquella ocasión del entonces ministro de Asuntos Exteriores, señor Areilza. La más absoluta reserva rodeó aquellos presuntos intentos de negociación.

Es cierto, como señala el diario bilbaíno, que la casi totalidad de los presos políticos que actualmente permanecen en las prisiones españolas -al margen de las detenciones practicadas durante las últimas semanas- pertenecen a la organización ETA, y que el Gobierno podría tratar de obtener a cambio de la amnistía la neutralidad de este grupo durante el proceso electoral.

Pero no es menos cierto que la campaña por la amnistía total ha sido ya asumida por el pueblo vasco, al margen de que éste coincida o no con los planteamientos políticos concretos de ETA.

La noticia de esta posible negociación Gobierno-ETA, por iniciativa del Gobierno, podría tener también su contrapartida: en el caso de que finalmente no pudiera concederse la amnistía total, podría acusarse de ello a la falta de ánimo negociador por parte de ETA.

Una última dificultad para que esa negociación pueda plantearse en términos reales es que gran parte de los que son tenidos hoy como dirigentes máximos de las dos ramas de ETA se encuentran confinados en la isla de Yeu, por ordien del Ministerio francés del Interior. Sin su presencia parece difícil entablar cualquier diálogo. Si el Gobierno español quiere tener unos interlocutores válidos, tendría que presionar primero a las autoridades francesas para que levantaran las órdenes de confinamiento.

En medios políticos solventes y nada dados al extremismo se considera, por último, como favorable el que el Gobierno español. intente de alguna manera negociar con la organización ETA, a fin de suprimir la lucha armada del contexto político español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 1977

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