Las compañías
British Airways y Air France intentarán maniobras de emergencia para conseguir que las autoridades de Nueva York permitan el aterrizaje del Concorde. Los Gobiernos francés y británico podrían elevar una protesta conjunta al presidente Carter. La ciudad de Nueva York alega no disponer de suficiente información respecto a los efectos que el Concorde puede causar en el medio ambiente.


























































