Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:CINE / "EL SUEÑO ETERNO"

El cine de Humphrey Bogart

Intentar aclimatar en nuestro país fórmulas de distribución nuevas es una empresa arriesgada que merece todos los apoyos. El ciclo Bogart, traído a estos lares por la distribuidora «X Films,», no es, desde luego, una novedad absoluta, pero no es preciso que lo sea para aceptarlo con entusiasmo, y sobre todo, representa una idea original en el contexto de nuestro sistema exhibidor, aunque sea aclimatación de experiencias similares realizadas en Francia. La idea de ciclo cinematográfico es tan válida como la de películas separadas, pero tiene la innegable ventaja -cuando es viable y coherente, y no un invento apresurado, cogido por los pelos- de permitir apreciar la trayectoria cronológica de varios profesionales, actores, directores, guionistas, productores y técnicos, y su acomodación a las exigencias cambiantes de la sociedad, el mercado y la industria.Humphrey Bogart es, indiscutiblemente, el centro de este auténtico homenaje constituido por siete filmes, bastante representativos de la etapa central de su carrera -de los últimos treinta hasta el final de los años cuarenta-, pero no el único beneficiario de unos títulos de crédito repletos de nombres atractivos, a pesar de los premios Nobel, Pulitzer y Oscar que reúne, y no a causa de ellos. El cine negro o thriller no es el único cultivado por el gran actor -ni por los responsables de estas películas seleccionadas para formar parte del lote -que se proyecta en el Bahía-, pero sí el marco dramático más apropiado para poner de relieve sus irrepetibles condiciones interpretativas.

El sueño eterno (The Big Sleep)

Producida por Howard Hawks, con guión deJules Furthman, Leigh Brackett y William Faulkner, según la novela de Ramond Chandler.Imágenes: Sid Hackock. Dirección: Howard Hawks. Intérpretes: Humphrey Bogart, Lauren Bacall. Estreno en v.o. en cine Bahía, ciclo H. Bogart.

El mito Bogart no existe como tal, puesto que nunca fue una estrella al uso, pero la revitalización nostálgica de su figura sí ha logrado relanzar en todo el mundo a esta gran personalidad cinematográfica. cuyo recuerdo permanece asociado a grandes obras, algunas de las cuales forman parte de este ciclo.

El sueño eterno nos presenta a Philip Marlowe encarnado por Bogart -y su aparición convierte automáticamente a Elliot Gould y otros competidores en involuntaria autocaricatura- en una de las intrigas más embarulladas y difusas escritas por Chandler. La historia, como es frecuente en el género, es el factor menos importante del conjunto, pero no los personajes, especialmente las mujeres, que constituyen una auténtica constelación erótica en torno al personaje central, verdadero exponente de la capacidad expresiva de Howard Hawks, en uno de sus mejores momentos creativos, para sugerir escenas audaces sin mostrarlas nunca.

El desarrollo es sólido, siempre dominado, siguiendo la acción incesante, con la presencia casi constante de un Humphrey Bogart irónico, perfectamente consciente de su plenitud como actor. El guión, al que contribuyó Faulkner, amigo personal de Howard Hawks y ocasional empleado en Hollywood entonces, 1948, está repleto de ocurrencias verbales y posee unos espléndidos diálogos, en los que el humor recuerda constantemente el carácter literario de los hechos, así como su descarado, convencionalismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 1976