El primer ministro
portugués, Mario Soares, ha sido el primero de los socialistas que participan en la reunión que ha contradicho a Brandt afirmando que el dirigente italiano Enrico Berliguer debe ser aceptado como «un valor facial». «Si Berlinguer dice que está dispuesto a mantenerse dentro del marco de las instituciones democráticas, yo lo acepto», dijo Soares.


























































