GENTE
Amalio Ruiz
de veintiséis años de edad, protagonizó ayer en la embajada de Suecia, en Madrid, un extraño suceso al encerrarse en un retrete y lanzar gritos de quiero ser sueco y libertad. El joven enlazó su corbata en el picaporte de la puerta del retrete de tal modo que resultaría estrangulado si alguien intentaba entrar a la fuerza. Desde la embajada se dio conocimiento del hecho a la policía y el joven, una vez abierta la puerta por el lado de las bisagras, fue trasladado al hospital psiquiátrico de Yeserías.


























































