Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:DIARIO DE UN SNOB

Canciones para después de una crisis

En las Noticias del sábado dieron el nombramiento del señor Suárez, los de la tele. La crisis había terminado. Y en seguida se sacaron el nuevo programa Palmarés, casi todo él de canciones. Canciones paradespués de una crisis.Bueno, pues ya está, en tres días nos hemos desembarazado de dos viejos mitos nacionales: Iñigo y Arias. Ya ven qué fácil. No hay como la democracia bien entendida. No había más remedio que renovarse, macho, que Iñigo ya estaba muy visto. Y sacaron a Bobby Deglané. O sea los que vienen pegando. La nueva generación. La generación del 98 de la radio. Arias, lo mismo. Arias también estaba muy visto en la tele. Un hombre de la vieja situación, del ancien regime. Había que liquidar el postfranquismo, cambiar la cosa, a ver si me entiendes. Y entonces han puesto un falangista.

-Pues no sé qué tiene que decir del señor Suárez. Son ustedes casi de un tiempo.

No, señora. Yo del señor Suárez no tengo nada que decir. Digo solamente que en el país somos así. Cuando nos ponemos modernosos y al día, hale, pegamos un salto adelante que nos colocamos en don Amadeo de Saboya. Yo es que le temo a estos flash -back, como le dicen en Prado del Rey. Con el flash-back es que te la puedes pegar, a ver si me entiende. El salto atrás hace bonito en las películas de Milos Forman, pero en la realidad de la verdad de la vida puede ser mortal de necesidad.

-Había que dar paso a la nueva generación.

Por eso, por eso. El sábado ha pegado España el gran salto adelante hacia atrás de su historia. López Rodó, la Massiela del lalalá, Bobby Deglané, José Luis Pécker y Echenique (los tres lanceros bengalíes de la prehistoria radiofónica española), y todos ellos presentados, eso sí, por dos caras nuevas y juveniles.

Ya está. Después de la guerra, canciones para después de una guerra. Ayayayay cómo se la lleva el río, Tatuaje, La vecinita de enfrente, La piconera, La vaca lechera y La pelona. Y encima el talento cinematográfico de Patiño para filmarlo. (Y el talento de Carrero Blanco para prohibirlo, que esa es otra). Después de la crisis, canciones para después de una crisis. Aquí es lo que pasa, que tenemos salida para todo. Las canciones después de una crisis. Las crisis con Lalalá, unas mejicanadas y -la más significativa- Volver, volver, volver. Este amor apasionado que me tiene obsesionado con volver, volver, volver.

-Por qué dice usted la más significativa?

-O sea, la más alusiva al acto, como si dijéramos.

Los del Consejo del Reino dice que salían con cara de satisfacción después de ligar la terna. Volver, volver, volver. Claro que hasta Tierno Galván se muestra cauto y a la expectativa antes de enjuiciar este nombramiento de presidente, de modo que tampoco va a rasgarse uno la clámide grecodemocrática, pero lo que me da a mí mala espina, ya digo, es lo de las canciones para después de una crisis. Las crisis con canciones son menos. Con tanto cantar, en los felices 40 tuvimos un período posoperatorio de 15 años.

Pero iba yo a comprar el pan, que ya saben que voy todas las mañanas, incluso cuando los panaderos andan a tiros, como ahora, y me encontré a Joaquín Bardavío. Dice Bardavío:

-Cómo iba a salir Areilza, si era casi el candidato de la izquierda.

Pues también tienes razón, macho. Palmarés ha decepcionado a la derecha teledirigida y Adolfo Suárez ha decepcionado a la izquierda telecontrolada. Pero en seguida nos curaron la tristeza política con la tristeza melódica de Palmarés. Si es que están en todo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de julio de 1976