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El Gobierno italiano no cree que exista un plan contra las elecciones

Con silencio y emoción, miles y miles de ciudadanos, se puede decir que la ciudad de Génova entera, asistieron ayer a los funerales del fiscal Francesco Coco, de su guardaespaldas y su chófer, asesinados anteayer por un comando de las «Brigadas Rojas».El comisario jefe contra el terrorismo, Emilio Santillo, confirmó ayer que se está buscando a Giuliano Naria, de veintinueve años, ex empleado de los astilleros Ansaldo, de Génova, acusado del secuestro del jefe de personal de esta empresa y sobre el que pesan graves sospechas de haber participado en el triple asesinato.

El presidente de la República, Giovanni Leone, con las más altas autoridades del Estado, asistió a los funerales

Entre el inmenso gentío que en silencio ha presenciado el paso lento de los tres féretros cubiertos con la bandera nacional tricolor eran unánimes los comentarios de despedida: «Basta ya con esto. ¿Por qué hombres que cumplen con su deber tienen que caer así? Todos nos sentimos derrotados. Es intolerable ... »

Desde 1969 a 1972 muchos jóvenes creyeron que la revolución armada necesaria para construir el socialismo estaba en las puertas. No fue así, y los que no se adaptaron a la sociedad o viven de lo que llaman la «doble verdad» o se lanzaron a la locura y al suicidio.

Nadie ha podido demostrar hasta ahora los apoyos secretos de tales organizaciones armadas. La pista que se sigue en el extranjero es la de sus relaciones con la extrema izquierda alemana, la banda Bader-Meinhof.

El ministro de Gobernación, Francesco Cossiga, mantuvo ayer una rueda de prensa en el Club de Prensa Extranjera en Roma, y excluyó el enlace de los brigadistas con los comunistas. Para el ministro, la estrategia de la tensión no puede favorecer a la democracia cristiana, como ya se demostró en las elecciones de 1975. El ministro Cossiga desmintió sobre todo las declaraciones que un agente anónimo del servicio secreto hizo ayer al diario La República, según las cuales existiría un plan a largo plazo de violencia creciente para hacer suspender las elecciones.

Policía y carabineros, en los alrededores de Génova y en su hinterland, en autopistas y en puestos de frontera, persiguen con todos los medios disponibles al criminal comando. Un joven ha muerto y su hermano resultó gravemente herido al caer de una «Vespa» robada que, a las afueras de Génova, no se ha detenido al «alto» de la policía.

Por otra parte, la prensa de izquierdas sigue acusando a la democracia cristiana de falta de conciencia moral, que con la corrupción no ha sabido contener el fenómeno del terrorismo. El semanario Panorama, que acaba de publicar en exclusiva el «cuaderno negro» con la clave de los negocios de la Lockheed, ha sugerido que el nombre del ministro Mariano Rumor correspondería al de «Antílope Cobbler» de la clave. Vendrían a caer así las sospechas que en un primer tiempo se avanzaron sobre el presidente Leone.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 1976

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