Karen Quinlan podrá morir fuera del hospital
Karen Quinlan, la joven norteamericana que lleva más de un año en coma, podrá por fin morir con dignidad. Una casa de caridad de la ciudad de Morristown, Nueva Jersey, aceptó ayer la petición de los padres de la joven de que sea ingresada allí y esperar la muerte sin los cuidados que ahora la mantienen viva artificialmente.
La decisión de sacar a su hija del hospital donde se encuentra ahora, fue adoptada por los padres de Karen alegando que los médicos se niegan a cumplir las órdenes de los tribunales.
El Tribunal Supremo de Nueva Jersey reconoció el pasado mes de marzo el derecho de la joven a morir con dignidad y autorizó la desconexión del respirador que la mantenía con vida, dado que los médicos no veían posibilidades de cura.
Karen Quinlan sufrió un colapso hace tres meses al ingerir en una fiesta una mezcla de alcohol y barbitúricos. Desde entonces no ha vuelto a recuperar la conciencia. A pesar de la decisión del Tribunal de Nueva Jersey, los médicos que atienden a la joven se negaron, en principio, a desconectar la máquina que la hacía respirar.
Finalmente el respirador fue desconectado el pasado 25 de mayo y Karen continuó respirando por sus propios medios, pero los médicos aseguraron que en caso de que se presentara alguna complicación, volverían a conectar la máquina.


























































