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El libro sobre la huelga de los actores, puesto a la venta un año después

Prohibido el acto de presentación, que había de celebrarse en la Sala Cadarso, se ha puesto a la venta el libro El espectáculo de la huelga, la huelga del espectáculo, editado por Ayuso, que relata los ya lejanos acontecimientos de la huelga de los actores, cuándo Madrid se quedó sin teatro.El acto de presentación del libro consistía simplemente en la presencia de los profesionales del espectáculo en torno al acontecimiento. No había discursos previstos, ni alocuciones encendidas, sino el amigable corrillo coloquial y el desfile de las gentes de teatro, que siempre suelen ser noticia. No fue posible. «Un teatro no es un lugar adecuado para estos actos que deben celebrarse cuando más, en una librería», respondieron los delegados gubernativos.

A un año de distancia, los materiales que integran este volumen de más de 400 páginas van a tener un alcance bien distinto al que podía preverse, recién terminado el conflicto, cuando aún era urgente repasar determinados aspectos de aquellas jornadas. Muchas páginas han quedado muertas (documentos, réplicas, declaraciones de solidaridad), otras se han visto modificadas en los meses transcurridos desde entonces. Sin duda, uno de los aspectos más relevantes de la nueva situación consiste en el hecho de que algunos protagonistas de aquellas jornadas solidarias hayan conseguido ser hoy miembros de la Junta Sindical, evidentemente no todos los integrantes de la famosa Comisión de los once.

De algún modo este, volumen, que recopila los documentos esenciales que se produjeron en el desarrollo de la huelga (cronología de los hechos, informes del sector, documentos jurídicos y de sociología del teatro, análisis del comportamiento de la prensa, textos de apoyo...) y del que se hace responsable la profesión entera, que se encuentra representada en el colectivo de los autores que intervinieron en su redacción, ya no puede ser como pretendía, un instrumento de refuerzo y ofensiva de un movimiento que ha debido soportar diversas vicisitudes y que se encuentra hoy en periodo de recomposición. La huelga de los actores pertenece un poco a la historia política y social del franquismo y estos materiales, rememorados hoy con la publicación tardía del libro, están llamados más bien a ser material de meditación para un análisis de pasados errores y para un dibujo preciso de nuevas estrategias.

Para quienes no pertenecen a la profesión del espectáculo, este libro puede aportarles pistas seguras para sus meditaciones. En general, para quienes descubrieron en febrero del 75 que la cara de los actores, asimilable tantas veces a la imaginería de las clases dominantes, escondía un rictus de reivindicaciones silenciadas, este libro puede ayudarles también a pinchar mitos y a desinflar globos de los que pueblan el ejercicio de la cultura.

En cualquier caso este libro sobre la huelga del espectáculo vuelve a recordarnos el acontecimiento, teatral más importante de la temporada pasada. No es casualidad que entre los premios otorgados por una revista de cultura, fuera la huelga de actores el espectáculo elegido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de mayo de 1976