Los empresarios ingleses piden libertad de precios

El presidente de la gigante organización de empresarios británicos (CBI) acaba de arrojar un jarro de agua fría sobre la esperanza que el Gobierno de Callaghan tenía de conseguir un acuerdo en todos los frentes sobre los límites salariales.El presidente de la CBI dijo ayer que si el Gobierno quiere que los industriales británicos inviertan y desarrollen las empresas del país, tendrá que pensar seriamente en relajar, de manera razonable, el control de los precios que actualmente está en vigor.
Hace unos días, en los Comunes, tanto Healey, el ministro de Hacienda, como Callaghan, el primer Ministro, dijeron que una de las razones por las que los sindicatos habían aceptado un límite en los aumentos de salarlos era por la seguridad dada por el Gobierno de que el control sobre los precios iba a seguir funcionando.
Otros dirigentes de la CBI habían prometido que esa garantía gubernamental no iba a ser puesta en cuestión por los empresarios, pero parece que un cambio de opinión en este sentido está en camino.
En junio la asamblea de los sindicatos votarán si aceptan o no finalmente el acuerdo conseguido por el Gobierno con sus representantes. Si la actitud de la Confederación de Industriales Británicos permanece tal como la ha definido ahora su presidente, el Gobierno va a tener que hacer nuevos esfuerzos para convencer a las Trade Unions.


























































