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EL JUEGO INFINITO
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El mérito puede igualar el tamaño

Osasuna, como la Copa misma, es la Supercopa al revés. ¿David contra Goliat? Más bien diría que Goliat contra Goliat

Jorge Valdano
Jorge Valdano

Hacia el título sin anestesia

El Barça va hacia el título de Liga relajadamente, sin nadie que lo moleste. Es posible que con más comodidad que autoridad, pero si algo he aprendido de mi paso por el Madrid es que ganar cuesta mucho. Por esa razón me indigna cuando se quitan méritos a los logros pasados. El Barça está lejos de ser un equipo atractivo y solo el tiempo dirá si de esta base se puede esperar mucho más. Pero jugó toda la temporada sobre un volcán económico, con la incomodidad mediática y ética que sigue arrastrando el caso Negreira y con Europa expulsándolo sin piedad, y hasta en dos ocasiones, de la aristocracia futbolística. Competir en esas condiciones dobla la dificultad y el mérito de Xavi. El título está en la puerta y, aun con sus perseguidores a años luz, seguro que directivos, técnicos y jugadores llegarán a mi misma conclusión: ganar cuesta mucho trabajo.

Osasuna o cómo ganar antes de jugar

En cambio, el Madrid tirará la moneda en las próximas dos semanas y como a este nivel el mundo del fútbol nunca se queda corto, al cara o cruz se le llamará gloria o fracaso. Espera Osasuna con todos sus méritos a cuestas. Un club ejemplar y un equipo que llegó hasta aquí convencido de que, en fútbol, la tierra es para el que la trabaja. Cada cual aporta su cuota de talento y riega el campo de sudor para que el equipo parezca mucho más que la suma de sus individualidades. Es admirable lo lejos que puede llegar la modestia empujada por la ilusión de toda una comunidad. Y es hermosa la humildad proponiéndose derribar el obstáculo más grande para subir al pico más alto de la historia del club. Osasuna, como la Copa misma, es la Supercopa al revés. ¿David contra Goliat? Más bien diría que Goliat contra Goliat porque, en fútbol, el mérito siempre puede igualar el tamaño.

El club en el que todo es poco

En cuanto al Madrid, no sé cómo será la llegada, pero creo que el madridismo le agradece a Ancelotti el camino. En plena transición, los jóvenes han ido evolucionando al tiempo que los veteranos se van a apagando. En una temporada partida en dos por el Mundial, supo convivir con esa interferencia, acomodando el físico y compensando el estado anímico de cada cual según el resultado del recorrido en Qatar. Simplificó lo complicado, apagó los conflictos, hizo del sentido común un estilo de vida. Pero está en un club grande como su historia, con una Ciudad Deportiva inmaculada y un estadio que será un palacio en poco tiempo. Un club exigente que mejora año a año. El problema es que, cada año, también mejora el filo de la guillotina.

El Madrid de la Premier contra el Madrid de verdad

El City llega a Madrid con su correspondiente Guardiola y con la herida de la temporada pasada aún sin cicatrizar. Pero no se trata del mismo City. En esta ocasión se jugará en Madrid el primer partido y eso modifica la importancia del factor intimidante que es el Bernabéu. Y no es el mismo Guardiola porque, en esta temporada, Pep sigue intentando cuidar la pelota en el centro del campo, pero decidió cuidar esos jardincitos que se llaman áreas, que es, por otra parte, el lugar donde se ganan y pierden los partidos. A la propia la cuida hasta con cuatro centrales y a la ajena la ataca con Haaland, un depredador del que no existen antecedentes. Aficionados del Real Madrid, hay que mentalizarse. Desde el primer minuto del primer partido hay que creer que se va perdiendo tres a cero. Toca remontada desde hoy mismo.

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