Djokovic, en alerta: “¡Que viene Van Rijthoven!”

El neerlandés, invitado por la organización y que solo había ganado un partido hasta hace un mes, es la sorpresa de la gira y retará en los octavos al serbio

Van Rijthoven celebra el triunfo de este viernes sobre Basilashvili.
Van Rijthoven celebra el triunfo de este viernes sobre Basilashvili.ADRIAN DENNIS (AFP)

En medio de teorías sobre el césped y adaptaciones, de la covid y los positivos de Cilic, Berrettini y Bautista, de las quinielas que se van haciendo sobre quiénes serán los campeones de los días 9 y 10, un nombre se ha colado con fuerza en esta edición de Wimbledon.

“Ahora mismo estoy surfeando la ola. Ya veremos dónde acaba…”.

Hasta hace solo un mes, Tim van Rijthoven (Roosendaal, Países Bajos; 25 años) solo había registrado una victoria en el circuito profesional (Rotterdam, febrero) y arrastraba otra de esas historias de dificultades que envuelven a tantos y tantos jugadores que se pierden en la nebulosa del circuito, aquellos aspirantes a hacerse un hueco en el escenario profesional. “Ha sido un largo viaje, con subidas y bajadas. Lesiones aquí y allá. Peleas mentales. Así que estoy muy contento de estar donde estoy y espero seguir aquí un par de años o, de hecho, unos cuantos más”, decía este viernes el neerlandés después de batir a Nikoloz Basilashvili (6-4, 6-3 y 6-4) y seguir así cabalgando sobre el verde, testigo de un florecimiento que está dando que hablar.

Hace tres años, cuando intentaba sortear la zanja de los challengers e intentaba meter la cabeza en la élite, las lesiones le frenaron en seco. Primero, la muñeca; después, una operación arterial; y finalmente, nueve meses en la enfermería debido al “codo de golfista”, detalla. Es decir, no pocas adversidades. Sin embargo, hace poco más de dos semanas su historia personal dio un giro radical. Todo cambió. “El título [sobre la hierba de s-Hertogenbosch, en su país] llegó de la nada, porque ni siquiera había ganado ningún challenger. Así que básicamente se trata de un montón de trabajo duro y de creer, de ir a los entrenamientos y los partidos con vibraciones positivas”, razona.

Y de esa forma, trabajando y creyendo sin remisión, tumbó a dos top-10 (Felix Auger-Aliassime y Daniil Medvedev) y alzó el título, captando también la atención de Wimbledon. El major inglés le concedió una invitación y él, ahora 104º del mundo y con un cañón en el servicio –21 saques directos este viernes, 53 hacia el cruce de octavos–, está exprimiéndola como si fuera la última. Ya se ha cobrado tres víctimas (Delbonis, Opelka y Basilashvili) y ahora apunta al mismísimo Novak Djokovic.

“Juego pensando que soy el mejor”

– Básicamente, antes de empezar el torneo era un sueño jugar contra él, y el hecho de enfrentarme a él en la Centre Court o en la Court 1 es algo mágico. ¿Si le puedo ganar? Sí, creo que sí. Desde hace un tiempo, salto a la pista pensado que soy mejor y que puedo ganar a todo el mundo. Esa es una de las claves que explican esta situación.

Esta semana, en uno y otro rincón del All England llega la advertencia: “¡Cuidado, que viene Van Rijthoven”. Enlaza el neerlandés ocho triunfos consecutivos y Nole, convenientemente desconfiado, no es ajeno a la incandescencia de su rival en los octavos. El serbio redujo con autoridad a su compatriota Miomir Kecmanovic (6-0, 6-3 y 6-4) y mantuvo el paso firme de esta primera semana, pero recela de un jugador que tratará de aprovechar el espectro de incertidumbre que rodea al juego sobre césped y esa dinámica con la que llega. Son ya ocho triunfos consecutivos.

“Le he seguido, es bastante impresionante lo que está haciendo. Tiene un juego ideal para esta superficie”, expone el campeón de 20 grandes, defensor del título y que hasta ahora apenas ha sufrido arañazos. A excepción del parcial que se dejó el primer día ante Soon Woo Kwon, Djokovic sigue capturando buenas sensaciones y demostrando que tiene un idilio con el verde; de hecho, no pierde sobre esta superficie desde que cayera contra Cilic en la final de Queen’s de 2018. Encadena 24 victorias, por lo que iguala el récord personal del australiano Rod Laver; solo Roger Federer (65) y Björn Borg (41) les superan.

Nadie ha conquistado más veces que el suizo (8) el templo de Londres. Ausente él, Djokovic apunta a su séptimo cetro, con el que alcanzaría a Pete Sampras y William Renshaw en el segundo peldaño histórico del gran torneo inglés.

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Sobre la firma

Alejandro Ciriza

Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra.

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