El camino del K4-500 de Saúl Craviotto hacia París 2024 empieza con un oro en la Copa del Mundo

Los cambios en la embarcación llevan al equipo español a ganar más velocidad y dejan fuera del podio a Alemania, la campeona olímpica; el K4 femenino, liderado por Teresa Portela, es plata

Saúl Craviotto, Carlos Arévalo, Marcus Cooper y Rodrigo Germade, en la Copa del Mundo de Račice de este sábado donde han ganado el oro. (RFEP)
Saúl Craviotto, Carlos Arévalo, Marcus Cooper y Rodrigo Germade, en la Copa del Mundo de Račice de este sábado donde han ganado el oro. (RFEP)Picasa

Por algo el piragüismo es el segundo deporte con más medallas olímpicas 20; una menos que la vela. Es el deporte en el que, tan alto es el nivel de sus deportistas, que hay que organizar selectivos internos para hacer descartes. Una prueba más de que el equipo español es una potencia mundial es que este sábado en menos de media hora, en la pista de Račice (República Checa) cosechó dos oros (el K4-500 capitaneado por Saúl Craviotto y el C2-500 de Pablo Martínez y Cayetano García) y dos platas (el K4-500 femenino capitaneado por Teresa Portela y el C2-500 de Joan Moreno y Adrián Sieiro. En C2-500 había dos barcos españoles en la final y los dos se han subido al podio. A las que hubo que añadir, una hora después el bronce de Marcus Cooper, que dobló y compitió también en K1-500.

Cayetano García y Pablo Martínez, en el C2-500 que este sábado ha conseguido el oro en la Copa del Mundo (RFEP).
Cayetano García y Pablo Martínez, en el C2-500 que este sábado ha conseguido el oro en la Copa del Mundo (RFEP).Picasa

A pie de pista, tras la exhibición de fuerza, potencia y velocidad del K4-500 de Saúl Craviotto, Carlos Arévalo, Marcus Cooper y Rodrigo Germade (dejaron fuera del podio a la campeona olímpica Alemania), el periodista del canal oficial les preguntó impresionado: ¿Cómo es que después de tantos años en la élite seguís mejorando? ¿Tenéis la sensación de que sois aún más fuertes que el año pasado? Sin apenas aliento, ácido láctico todavía a mil en los brazos, contestó Germade: “el truco es precisamente ese, que llevamos mucho remando juntos y nos conocemos a la perfección”. Le sacaron 0,97 segundos a Ucrania y 1,36s a Lituania. Con este oro, además, se han clasificado para el Mundial de Canadá de agosto.

El camino hacía los Juegos de París 2024 de Saúl Craviotto, el deportista español con más medallas olímpicas junto a David Cal (cinco), no podía haber empezado de la mejor manera. Miguel García, el técnico, contaba a este periódico antes de volar a República Checa, los cambios que ha ido haciendo en la embarcación en los últimos meses. En el K4 cada palista tiene su función, el marca (el que va delante) es el encargado de marcar el ritmo de palada, el segundo le da continuidad, el tercero es el que aumenta la potencia y la mantiene a lo largo de los 500 metros y el cuarto el que da equilibrio. En el anterior ciclo olímpico, el que terminó con la plata en Tokio, la disposición era: Craviotto-Cooper-Arévalo-Germade.

García probó a cambiar de marca –Cooper por Craviotto- y finalmente optó por adelantar de una posición a Arévalo (de tercero a segundo) y retrasar a Cooper que en el anterior ciclo olímpico iba el segundo. Así lo explica el técnico: “Durante meses probé con Marcus Cooper de marca, la idea era por una parte aliviar un poco a Saúl, 37 años, de la responsabilidad de marcar y de que este ciclo olímpico fuera con un poco más de tranquilidad. Quería meterlo atrás a empujar sin preocuparse de otra cosa. Por otra parte, Marcus [Cooper] tiene ya galones (dos medallas olímpicas con 27 años), marca bien, es un tío joven. Pensamos en el futuro y también en desplazar el peso un poco hacia atrás porque nuestro barco, a diferencia de todos los demás países, concentra todo el peso en la parte delantera”. Craviotto pesa 97 kg, casi 10 más que sus compañeros (Arévalo, 88; Cooper y Germade, 86) y eso hace que el peso total 357 esté muy desplazado adelante. Y eso hace más difícil poner en marcha rápido un barco que en cero segundos pasa de 0 a 27 km/h que es la velocidad máxima. Es como arrancar un coche de Fórmula Uno.

La prueba funcionó a medias. Así lo cuenta Miguel García. “Funcionó hasta ritmos intermedios, pero no en ritmos de competición. Marcus tiene una forma de palear que es la más diferente a los demás. Él se adapta muy bien a la palada de sus compañeros, pero ellos a la de él es más complicado. Y más en un K4. Marcus está mucho más tiempo que los demás apoyado en el agua, la fase aérea es más corta y desde atrás en un K4 que necesita mucho impulso y mucha fuerza, la sensación era de que iban apurados todo el tiempo. No había esas pausas arriba para poder entrar al agua con fuerza, con energía. Marcus tenía detrás a Saúl y Arévalo y cada vez que ellos se apoyaban con energía en el ataque, a él, que es muy sensible a la reacción de la fuerza de atrás, eso no le permitía en ritmos altos desarrollarse como sabe”.

Por lo que, una vuelta de tuerca más para arañar milésimas necesarias a enfrentarse al eterno rival –Alemania- y para hacer el barco aún más competitivo. Lo explica García: “Adelanté a Arévalo precisamente porque Cooper es más sensible a las reacciones de atrás y cuanto más atrás, mejor se encuentra. Al tener menos caballos detrás [sólo tiene a Germade, con el que además combina muy bien porque palean juntos también en el K2] se puede vaciar mejor. Y no siente esas embestidas que notas cuando vas adelante. La combinación de ahora es la más completa”

¿Qué gana el barco? “Comodidad. Cuando una persona se siente cómoda y va a gusto, redunda en la confianza”, contesta García. Y este sábado han demostrado que así es.

Comodidad y confianza han ganado también las integrantes del K4-500 femenino liderado por Teresa Portela. El equipo, a las órdenes de Daniel Brage, empezó a trabajar en otoño con la vista puesta casi más en los Juegos de Los Ángeles 2028 que en los de París 2024. Pero este sábado Sara Ouzande, Carolina García, Laia Pelachs y Portela han conseguido una plata que las clasifica para el Mundial, Han cedido 0,83s a Polonia; China terminó tercera a 1,01. Así lo cuenta Portela a este periódico desde República Checa antes de subir al podio a recoger la medalla: “Es un proyecto nuevo, se empezó de cero y la plata de hoy nos da confianza para decir, aquí estamos, aquí vamos a seguir trabajando. Sólo es el comienzo; pero es un buen punto de partida para afrontar el resto de la temporada. Y yo, personalmente, estoy muy emocionada con este nuevo ciclo olímpico”.

De derecha a izquierda: Portela, Pelachs, García y Ouzande tras conseguir la plata en K4-500. (RFEP).
De derecha a izquierda: Portela, Pelachs, García y Ouzande tras conseguir la plata en K4-500. (RFEP).

Cayetano García y Pablo Martínez, que estos días recordaban emocionados que justo hace un año acababan de conseguir la clasificación, inesperada para casi todos, para los Juegos de Tokio, han demostrado una progresión tremenda en el C2-500. Así lo contaba Martínez: “estamos bien, hemos trabajado bien, nos damos cuenta de que estamos mejorando mucho. Sólo falta plasmarlo en competición”. Lo han hecho este sábado. También se clasifican para el Mundial de Canadá de agosto. Y sonríen pensando en la faena que el Betis llegara a los penaltis en la final de la Copa. Los dos, hinchas béticos, no pudieron verla porque al día siguiente tenían que madrugar para competir.

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Sobre la firma

Eleonora Giovio

Es redactora de deportes, especializada en polideportivo, temas sociales y de abusos. Ha cubierto, entre otras cosas, dos Juegos Olímpicos. Ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS; ha sido colaboradora de Onda Cero y TVE. Es licenciada en Ciencias Internacionales y Diplomáticas por la Universidad de Bolonia y Máster de periodismo de EL PAÍS.

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