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Macarena Sánchez inaugura la profesionalización del fútbol femenino en Argentina

La jugadora que alzó la voz contra el amateurismo firma su primer contrato junto a las 14 jugadoras de San Lorenzo

El equipo de fútbol femenino de San Lorenzo, presentado este viernes.
El equipo de fútbol femenino de San Lorenzo, presentado este viernes.

La futbolista argentina Macarena Sánchez (Santa Fe, 1991) logró este viernes una nueva victoria para el feminismo: la profesionalización de jugadoras de la máxima división del país sudamericano. Sánchez y sus 14 compañeras de San Lorenzo firmaron este viernes el primer contrato profesional de sus vidas en este deporte. El club azulgrana puso así la primera piedra para construir un fútbol femenino que deje atrás la precariedad laboral y el amateurismo que lo ha caracterizado desde sus inicios.

"Estoy muy emocionada y muy contenta de estar acá", dijo Sánchez en la multitudinaria rueda de prensa en la que se presentó como jugadora de un equipo pionero. "Venimos peleándola hace muchísimos años. Esto no empezó hace tres meses, sino muchísimo más atrás. Hay muchas jugadoras que se retiraron sin poder firmar un contrato profesional y más allá de lo que firmemos nosotras hoy detrás nuestro hay mucha gente que colaboró para que esto suceda", agradeció la nueva integrante de San Lorenzo.

A su lado, el presidente del club azulgrana, Matías Lammens, expresó su satisfacción por poner fin a una situación "injusta" en este deporte, el más popular del país. "¿Quién hubiera pensado hace unos meses que la presentación del plantel de un equipo de fútbol femenino iba a tener tanta repercusión? Creo que tiene que ver con este momento histórico que vive la sociedad. El fútbol, como parte constitutiva de la identidad de los argentinos, no puede escapar a lo que está pasando, a la lucha del movimiento de mujeres", aseguró Lammens.

La historia de Maca, como la conocen en Argentina, es digna de un guión de Hollywood con final feliz. Como miles de niños argentinos, empezó a jugar a la pelota en una plaza cercana a su casa. Tenía seis años. Poco después vio como sus amigos podían entrar en escuelitas de fútbol y ella no. Tuvo que esperar hasta los 15 para encontrar un lugar donde entrenar y a los 20, decidida a dedicarse a ese deporte, dejó su ciudad para jugar en Buenos Aires con el UAI Urquiza, uno de los cuatro grandes del fútbol femenino argentino.

Después de siete años en el club, con el que salieron cuatro veces campeonas nacionales, su entrenador la llamó el pasado 5 de enero para comunicarle que no contaban con ella para el resto de la temporada. Al carecer de contrato, no tenía derecho ni a cobrar una indemnización. En vez de resignarse acudió a la Justicia y a las redes sociales. Exigía al club que la reconociese como jugadora de fútbol profesional y a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que intercediese por ella.

Ni el UAI Urquiza ni la AFA le hicieron caso. Pero la lucha de Sánchez llegó a medios nacionales e internacionales y recibió un respaldo extraordinario cuando comenzaron a conocerse las condiciones de las jugadoras. Incluso las integrantes de la Selección que se clasificaron para el próximo mundial de Francia son amateurs y cobran en pesos un sueldo menor a los cien dólares, como denunció Belén Potassa, la '9' de la Albiceleste en Twitter. Sus ingresos proceden de otros trabajos, como tareas administrativas o de limpieza, a menudo facilitados por el mismo equipo.

Animadas por su compañera, las jugadoras comenzaron a posar con el cartel "Fútbol femenino profesional" frente a sus clubes. Las que optaron por irse al extranjero revelaron las diferencias existentes con ligas profesionales como la estadounidense, la española y la brasileña, entre otras.

La reivindicación creció de forma imparable hasta que el 16 de marzo la AFA dio el puntapie inicial. Anunció la profesionalización del fútbol femenino y el pago de 120.000 pesos mensuales (cerca de 3.000 dólares) para ayudar a los equipos a pagar los salarios. Tres semanas después, San Lorenzo acaba de fichar a Sánchez -que podrá jugarse a partir de la próxima temporada, cuando se abra el mercado de pases- y la ha sentado a la mesa con las demás jugadoras.

"Cuando se confirmó (la firma del contrato) lo primero que se me pasó por la cabeza fue mi familia, que hizo un sacrificio enorme para que yo pudiera cumplir mi sueño, no lo voy a olvidar nunca", dijo la capitana de Las santitas, Eliana Medina. "Yo estoy muy cerca del retiro, pero ver que chicas tan chicas hoy están firmando un contrato ya me puedo retirar tranquila porque sé que ellas no van a pasar todo lo que yo pasé", agregó.

La decisión de San Lorenzo es una apuesta al futuro para un deporte en expansión. Hace menos de un mes, en España se agotaron las más de 60.000 entradas para el partido femenino entre el Atlético de Madrid y el Barcelona. Brasil, el eterno rival continental de Argentina, apostó antes por la profesionalización y lidera los torneos sudamericanos con comodidad. Argentina arranca de muy atrás, pero confía en atraer público y patrocinadores para remontar.

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