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BLOGS Por EDUARDO SALETE VELA

Cuatro insuperables aventuras en tierras noruegas: de Alesund a NordFjord

Uno de los escenarios más fantásticos, irreales, maravillosos y dotados para los deportes al aire libre

Vía ferrata, en Nordfjord. Ampliar foto
Vía ferrata, en Nordfjord. Balder

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Si tiene cinco días y quiere realizar un road-trip trufadito de actividades outdoor por uno de los escenarios más fantásticos, irreales, maravillosos y dotados para los deportes al aire libre, le invito a que descubra el fiordo Nordfjord, en mitad de la naturaleza más salvaje, partiendo de la ciudad de Alesund, Noruega.

Alesund, la puerta a los Alpes Sunnmore

Dos horas desde el aeropuerto de Ámsterdam y se llega a Vigra, Alesund, la ciudad más grande de la región de Sunnmore, famosa por sus exportaciones de bacalao, su fantástico centro con mayor número de edificios Art Nouveau de Europa, y por ser la capital outdoor de Noruega. Fundada en la época vikinga, sufrió un incendio devastador que acabó casi por completo con todos sus edificios de madera en 1904, por lo que la ciudad se reconstruyó con granito y mármol, alzando bellísimos edificios. En el corazón de la ciudad se encuentra el puerto deportivo de Brosundet, marina que parece un decorado de cine, orlada por edificios de colores, paseo marítimo, barcos de pesca y deportivos y donde se encuentra la empresa de aventuras Utenguiden.

Vista de Alesund desde el monte Aksla. ampliar foto
Vista de Alesund desde el monte Aksla. Balder

Uteguiden ofrece rutas de kayak que van desde las dos horas alrededor de los canales del archipiélago que forma las islas, a auténticas aventuras de varios días donde se combina el kayak con el senderismo por el fiordo Hjørundfjorden. Tras 50 kilómetros por el fiordo, se llega a Urke, donde se acampa, y a la mañana siguiente se sube a la cumbre del monte Saksa entre espectaculares montañas y cascadas.

La bicicleta de montaña es otra de las actividades que ofrece esta empresa. Dos rutas ineludibles son la que se realiza desde la marina, una al pináculo del monte Sukkertoppen. En realidad la bicicleta se utiliza para llegar a las faldas del monte, al que se accede por un sendero. Desde su cresta se tiene la visión de un escenario propio de un cuento nórdico, rodeado por los Alpes Sunnmore al sur, el fiordo Stordjorden por el este, el Mar Del Norte por poniente y la ciudad de Alesund a los pies.

La otra ruta es toda sobre el sillín, a lo alto del monte Aksla en la isla Norvoya. Perdiéndose entre el barrio de típicas casas noruegas de madera que afloran en la falda de la montaña, se toma un sendero bien señalizado que serpentea por un bosque hasta la cima, también se puede hacer por carretera. 188 metros de desnivel, coronados por el mirador Fjellstua (y restaurante), pero lo más interesante es el complejo de búnkeres alemanes desde donde se tiene dominio de la entrada a los fiordos desde el mar Del Norte. Es un punto muy turístico, claro que razones no le sobran, la vista es fantástica.

El autor de este blog, en la cima del monte Aksla, sobre el búnker alemán. ampliar foto
El autor de este blog, en la cima del monte Aksla, sobre el búnker alemán. Balder

Antes de abandonar Alesund, se pueden visitar las estatuas de dos figuras noruegas históricas que seguro casi todo el mundo conoce. Una es la de Rollo, el rey vikingo originario de Alesund y fundador de Normandía que, en la serie Vikingos, es el hermano de Ragnar Lothbrok, aunque en la vida real ni eran hermanos ni se conocieron. La otra es la de Joachim Ronneberg, jefe del comando noruego que en la Operación Gunnerside saboteó la fábrica nazi de agua pesada. La hazaña bélica fue llevada al cine en Héroes de Telemark, protagonizada por Kirk Douglas. Lo más curioso es que hoy en día se puede encontrar uno al verdadero héroe, Joachim Ronneberg, en una cafetería de Alesund y dispuesto a hablar con cualquier vecino o turista…eso sí, no de la Segunda Guerra Mundial.

Nordfjord, la Noruega salvaje

De Alesund a Loen, Nordfjord, hay apenas 138 kilómetros, aunque se tarda casi tres horas en recorrer en coche… cada minuto merece la pena. La carretera es estrecha, de un carril por sentido, pero transcurre por hermosos valles en las estribaciones de las montañas que se alzan majestuosas, a través de bosques y por orillas de fiordos y lagos. El viaje es una delicia, al que hay que añadir el transbordo en el transbordador Solavågen-Festøya, en el que se navega sobre el mar orlado por picos. Todo un gozo. Observando los cerros y sus bosques, es fácil entender por qué en estos países surgieron mitologías de los dioses y los trolls…el panorama es casi mágico.

Puente de tres cables con el valle Kjenndalen al fondo. ampliar foto
Puente de tres cables con el valle Kjenndalen al fondo. Balder

En Stryn hay que coger la desviación que lleva hasta Folven, a 39 Km de Loen, allí se encuentra Folven Adventure Camp, un camping base de operaciones para toda clase de actividades outdoor que a uno se le pase por la cabeza en el valle Hjelledalen, pero en especial bicicleta de montaña. Allí se puede disfrutar de single trail que pasan bordeando gargantas de más de 300 metros de profundidad, descensos vertiginosos por bosques o rutas para todos los niveles. El lugar es un destino privilegiado para la bicicleta, donde cada año se celebra el Festival de la bicicleta de montaña.

BTT, por 'single trail'. ampliar foto
BTT, por 'single trail'. Fjord Norway

Después de la ruta de BTT por Folven, se puede visitar el glaciar Briksdal, a tan solo 20 kilómetros de Loen. Una lengua de hielo que se adentra en el valle Briksdalen hasta fundirse en un hermoso lago color esmeralda oscuro. El paisaje es impresionante, por eso el destino es bastante turístico, así que si desea no cruzarse con mucho turista, puede dirigirse al glaciar Kjenndal, en el valle Kjenndalen, a 16 kilómetros de Loen, donde podrá disfrutar igualmente de un circo con majestuosas cascadas y la lengua de hielo. Pero si se quiere disfrutar del hielo milenario de una forma más intensa, lo mejor es contratar un treking, equiparse con piolets, casco y crampones y explorar las simas y las grutas del glaciar Jostedalsbreen, que engloba a los dos anteriores y forma parte del parque nacional Jostedalsbreen, de 1310 kilómetros cuadrados.

Trekking por el glaciar. ampliar foto
Trekking por el glaciar. Fjord Norway

Otro gran ascenso es el que lleva a la cima del monte Skala, cerca de Loen. Hay dos formas de hacerlo, por el sendero de treking o escalando la cara noroeste, que no requiere mucha técnica, pero si estar en buenas condiciones físicas. La segunda opción lleva una media de 10 a 12 horas de marcha, pero es una de las mejores de Noruega en la que se disfruta de una gran escalada, 1.843 metros, un fantástico treking por el glaciar y unas vistas sobrecogedoras de las montañas y los fiordos. En la cima del Skala se encuentra el refugio Skålabu, donde se puede coger aliento, o pasar la noche. Algunos montañeros pasan días en el refugio con la única intención de meditar en la montaña.

Si no se tiene tanto tiempo, puede realizar la vía ferrata, en Loen, que lleva directo a la cima del Monte Hoven (1.011 metros), famoso en la mitología nórdica porque es donde el caballo de Odin, Sleipner, saltó desde la montaña, desde el otro lado del fiordo, y dejo la huella de su herradura en el precipicio. Y, efectivamente, la montaña muestra una gigantesca depresión granítica en su cara sur con forma de herraje. La vía sube en vertical casi todo el camino, y aunque no requiere tampoco mucha técnica, sí estar en forma. En algunos tramos hay que escalar grandes moles de roca con pequeñas grietas como sujeción. La parte divertida es el puente tibetano de 120 metros, el más largo de Europa, que cruza un cañón de 160 metros de profundidad. Y si este no le impacta, tiene otro puente, pero este de solo tres cables, de 36 metros de longitud, que salva una caída de casi 60 metros. Al cabo de unas seis horas, se llega a la cumbre donde se encuentra el restaurante Hoven, donde reponer fuerzas. El restaurante se asoma al precipicio con un gran salón y una gigantesca cristalera, un panorama impresionante del fiordo. El descenso se puede realizar con un teleférico que baja casi en vertical. Más que un transporte parece una experiencia de parque de atracciones.

Kayak, en Nordfjord. ampliar foto
Kayak, en Nordfjord. Balder

Al día siguiente, después del “tute” de bicicleta de montaña, treking y escalada, uno se puede relajar recorriendo el Nordfjord remando sobre un kayak con la empresa Briksdal Adventure, a cuatro kilómetros de Loen, en la localidad de Olden. La experiencia es casi espiritual, deslizándose sobre el espejo verde que forma la superficie del agua, rodeado de las montañas y las cascadas, inmerso en el silencio solo roto por ráfagas de aire que soplan desde las cumbres…casi se puede evocar el espíritu de los vikingos que surcaron con sus drakkars estas mismas aguas hace mil años. Las rutas de kayak pueden ser guiadas y duran desde varias horas a varios días, con paradas para acampar y hacer barbacoas, navegando hasta Hyen. Una de las mejores vivencias que se pueden experimentar en un fiordo.

Cuadro guía

Alesund

Marina Brosundet. ampliar foto
Marina Brosundet. Balder

Dormir: Hotel Brosundet, un antiguo secadero de bacalao en el puerto Brosundet. Encantador.
Comer: Restaurante Bro, con vistas a la bahía, fusión de comida tradicional noruega y nueva cocina, exquisito. Restaurante Anno, tienen un horno para pizzas excepcional.
Acción: Uteguiden, kayak, senderismo, BTT. También en el mismo puerto.
Visitar: Atlantic sea Park. Un coqueto acuario integrado en el fiordo, donde se puede tener un encuentro con el pez lobo del mar del norte (de hasta un metro de longitud) o una familia de focas. Uno de los mejores acuarios que he visitado. Un paraíso para los más pequeños.

Nordfjord

Nordfjord. ampliar foto
Nordfjord. Balder

Dormir: Hotel Alexandra, 4 estrellas centenario, favorito de los reyes de Noruega, con vistas al fiordo y a las montañas.
Comer: Restaurante Hoven, a los pies del acantilado, no recuerdo bien la comida que sirven, pero las vistas son sobrecogedoras desde 1.100 metros de altitud con vistas al fiordo.
Acción: Mountain bike: Folven Adventure Camp; Vía ferrata: Loen Active; Kayak: Briksdal Adventure.
Visitar: El Glaciar Jostedal, el más grande del continente, se extiende 475 kilómetros cuadrados, de una belleza única.

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