Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rubi: “Si ante el Madrid solo tienes un plan, adiós”

El entrenador del Espanyol analiza su carrera y el encuentro ante el equipo de Lopetegui

Rubi, en la Ciudad Deportiva del Espanyol. Ampliar foto
Rubi, en la Ciudad Deportiva del Espanyol.

Licenciado en empresariales en 2011, después de un año sin recibir ofertas para sentarse en un banquillo —entonces su caché le alcanzaba para equipos de Segunda B—, Joan Francesc Ferrer Sicilia, Rubi, (Vilassar de Mar, 48 años), estaba decidido a sumarse a la empresa de su familia. “Ya me había comprado el traje y hasta había visitado a algunos proveedores”, cuenta el técnico. Lo rescató Raúl Agné para su proyecto en el Girona en Segunda A. Ya no paró. Fue ayudante de Tito Vilanova en el Barça, intentó salvar del descenso al Levante y al Sporting y ascendió al Huesca. Regresó al Espanyol, donde había dirigido al filial. Se ilusionó e ilusionó. Hoy, cuarto en LaLiga, visita el Bernabéu (20.45, beIN LaLiga).

Pregunta. ¿Estudiar empresariales le sirvió para negociar sus contratos o entender que el fútbol es un negocio?

Respuesta. Es mejor que yo no negocie mis contratos porque saldría perdiendo. Si hay un proyecto que me ilusiona, muestro las cartas muy rápido.

P. ¿Queda amateurismo en el fútbol o ya solo es un negocio?

R. Hay gente que lo mira de esa manera, pero hay mucha que lo lleva en la sangre. Para ellos, entre los que me incluyo, es una pasión. Hay mucha gente que haría esto sin cobrar, por amor al fútbol o al deporte. Ahora, cuando todo el mundo cobra tú no vas a ser el único que lo haga gratis.

P. ¿Cuántas cosas se perdió en la vida por esa pasión?

R. No considero que me haya perdido cosas. Pero, al final, tienes una familia y se pueden romper porque no aguantan la tensión del fútbol. Uno tiene la ilusión de casarse para toda la vida, pero este negocio te lo acaba poniendo muy difícil. Maleta para aquí, maleta para allá. El fútbol me costó un matrimonio, pero no una relación porque me llevo muy bien con mi exmujer.

P. ¿Es más fácil ser un técnico atrevido en Segunda que en Primera?

R. El atrevimiento puede ser alocado o puede ser controlado.

P. ¿Cómo es eso?

R. Se puede ser atrevido y al mismo tiempo controlar y cuidar todos tus aspectos defensivos. Hay que conocer las virtudes del rival, qué jugadores te pueden hacer daño y cómo. Aunque eso te puede servir mucho para ese bloque de 14 ó 15 equipos de LaLiga, que más o menos están en un nivel. Pero con los cinco equipos punteros si vas durante todo el partido a tumba abierta, alegre y alegre, lo más normal es que te encuentren ese momentito en el que te harán pam, pam, pam.

P. ¿Eso es injusto con el trabajo del entrenador?

R. Cuando solo miras el resultado, estarás contento si ganas y triste si pierdes. Pero nosotros intentamos estar en equilibrio. El equipo tiene que saber que se puede ganar y no ir por el buen camino, como también se puede perder y, sin embargo, estar haciendo las cosas bien.

Rubi, durante el entrenamiento del Espanyol antes del duelo ante el Madrid. ampliar foto
Rubi, durante el entrenamiento del Espanyol antes del duelo ante el Madrid.

P. ¿Cómo le jugará al Madrid?

R. El Madrid está acostumbrado a que sus rivales le cambien cosas. Todos los equipos le hacen algún cambio táctico o le cambian a algún jugador, respecto de lo que venían haciendo. A mí me gusta generar distintos planes dentro del mismo partido. Si solo tienes uno, por ejemplo, cerrarte atrás todo el encuentro, adiós... A lo mejor no es 6-0, pero alguno te va a caer. O al revés, tampoco puedes estar todo el rato presionando arriba. En alguna te pillan. Entonces, hay que ser capaz, que también es muy difícil, de tener diferentes estrategias.

P. ¿El Madrid puede ser mejor equipo sin Cristiano?

R. La pregunta es: ¿si yo que soy profesional no sé si es más fuerte o no, como lo va a saber alguien que no está en el día a día? El que defiende que es más fuerte sin Cristiano, que lo siga defendiendo si el Madrid no gana la Champions. Que su argumento no se justifique solo en el resultado. Yo creo que son situaciones compatibles. Sin un jugador como Cristiano un equipo se puede hacer más fuerte en algunos detalles porque se potencia al colectivo. Pero, por otro lado, se pierde a un jugador muy decisivo. En cualquier caso, no solo estamos hablando de uno de los tres o cuatro mejores equipos del mundo, sino también de uno de los mejores jugadores del mundo. Y, bajo esa circunstancia cualquier análisis, a favor o en contra, puede ser fácilmente refutable.

P. ¿El Madrid es más rico tácticamente con Lopetegui?

R. No, era rico tácticamente con Zidane y también lo es ahora.

P ¿Desde cuándo prepara el duelo del Madrid?

R. A fondo, esta semana. Lo que pasa es que ya llegamos al entrenamiento del lunes con información para darle a nuestros jugadores. Habíamos estado tomando notas de detalles que el Madrid hace de manera reiterativa. Y después, durante los dos primeros días de la semana, trabajamos a full con el cuerpo técnico para complementarle al jugador toda la información que creemos que necesita.

P. ¿Cuántos detalles se pueden dar a un jugador sin marearlo?

R. Depende del jugador, pero siempre algún detalle que hay que darle. Un extremo necesita saber cómo es el lateral que tendrá enfrente. Si el delantero es muy bueno lo puede resolver solo, aunque el técnico no se lo haya advertido. Pero si el entrenador le destaca una debilidad, puede ser capaz de aprovecharla. Es cierto que, en algunos casos, intentamos ser más prácticos. Hay que conocer a tus futbolistas para saber cuánta información y de qué manera se le da. Con los vídeos, por ejemplo, los jugadores tienen que hacer un esfuerzo para entender que es una herramienta más de su trabajo. No es una tortura. Llega un momento en que te lo piden.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información