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Juan Carlos Navarro: “Me molestó que me invitaran a dejarlo”

La Bomba reitera que su idea era seguir jugando un año más y Bartomeu subraya que la despedida estará a la altura de su leyenda

Navarro, en su despedida como jugador del Barça. Foto: EFE (Enric Fontcuberta). Vídeo: ATLAS

El Auditori del Barça vivió el ambiente de las grandes ocasiones, propio del día “histórico” como Josep Maria Bartomeu calificó el acto con el que el club homenajeó a Juan Carlos Navarro en su despedida después de 20 años como jugador del primer equipo y 27 desde que empezó a vestir de azulgrana.La solemnidad quedó empañada por el proceso ingrato que siguió el club para decidir poner punto y final a la carrera del protagonista de la jornada. Navarro hubiera preferido continuar un año más en la cancha y así lo proclamó en el último partido de la temporada, el 10 de junio ante el Baskonia, y así lo ratificó de nuevo.

“Me veía jugando un año más. Hubo reuniones y me comunicaron que no querían que siguiera como jugador sino que continuara en otra función. Hablamos con el presidente y se decidió que era el momento de pasar página. Al principio me molestó que me invitaran a dejarlo, pero ahora ya lo tengo asumido y miro al futuro. Ayudar a los jóvenes a llegar al primer equipo me motiva”, explicó Navarro en referencia al nuevo cargo que ocupará, el de mánager de la sección de baloncesto, con una misión en la que el equipo de Svetislav Pesic está muy necesitado ya que no cuenta esta temporada entre los 13 miembros de su plantilla con ningún jugador formado en la cantera del club.

“He pasado página. Lo he hecho, pero me ha costado. Cuando veo un vídeo del equipo entrenando lo paso mal. Me cuesta asimilar que ya no estoy allí, pero no queda otro remedio”, dijo la Bomba en un acto en el que en las primeras filas del audtorio estuvieron los hermanos Pau y Marc Gasol y Ricky Rubio además de otros muchos ex compañeros, ex jugadores como Epi, Solozábal y Jiménez y la plantilla actual.

“La decisión estaba clara. Si el club te dice que quiere que des otro paso, y no en la pista, se tiene que asumir. Al principio fue molesto porque llegó de golpe. Acaba una etapa genial, empieza otra que no será menos emocionante”.

Josep Maria Bartomeu enfatizó: “Juan Carlos es un patrimonio del club y por eso llegamos a un acuerdo por diez años, para que él esté siempre con nosotros. Sé que hay quien piensa que las cosas se podrían haber hecho mejor o de manera diferente pro la despedida estará a la altura de una leyenda como él. El 25 de septiembre se celebrará un acto institucional en el Palau Blaugrana, con muchos invitados para hacer un repaso de su vida como jugador y como persona. El 26 de septiembre abriremos un espacio de Navarro en el Museo del club y haremos un documental de repaso a su trayectoria. Habrá un acto de la retirada de la camiseta por sus méritos el día del clásico contra el Real Madrid (el 25 de noviembre) y alguna sorpresa más que no desvelamos aún”, señaló el presidente del Barcelona.

Bartomeu puso de manifiesto la trayectoria que ha hecho de Navarro un icono del Barcelona. “Su carrera es incomparable. Es una institución, una leyenda para el club y un jugador que también en la selección ha obtenido grandes éxitos formando parte de una generación con Pau incomparable. Son 35 títulos. Un cifra importante para un jugador que llegó al club con 11 años y ahora tiene 38. Ha conseguido lo que ha conseguido por su afán de superación, su ambición, su carácter descarado y un talento especial”.

Navarro, inquirido sobre si lo que más le molestó es no haberse podido despedir tras una temporada más brillante, indicó: “Ha sido difícil. Sobre todo en Europa. Me hubiera gustado despedirme de otra forma. La decisión está tomada. Hay que pasar página. Y ahora mi camino pasa de la pista al club. Debo aprender, formarme en todos los sentidos en todo lo que maneja la sección y el tema de la gente joven al primer equipo, que últimamente falta bastante, me motiva”.

El 11 azulgrana dedicó palabras de agradecimiento a todos cuantos le han acompañado durante su larga y exitosa carrera e hizo mención especial a su familia, a sus padres, a su esposa Vanesa y a sus dos hijas, a sus compañeros y a los hermanos Gasol y a Ricky. “Me hubiera gustado jugar un año contigo aquí”, le dijo a Pau. Y luego, preguntado al respecto, añadió: “No poder jugar con Pau en el nuevo Palau es una espina que me quedará clavada. Pero aunque yo hubiera seguido en activo habría sido difícil de conseguir”, reconoció.

El jugador de Sant Feliu agradeció también a la afición: “Hemos vibrado juntos, hemos ganado títulos, hemos vivido momentos históricos”. Reiteró como hace a menudo que si tiene que elegir se queda con las dos Euroligas, la primera porque fue la primera que consiguió el club, en el Palau Sant Jordi en 2003, y la segunda, en París en 2010, porque además él fue elegido el MVP.

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