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El estadio del Rayo no pasa el control técnico desde 2012

El Ayuntamiento multó en 2016 a la Comunidad para que iniciara las obras en el Estadio de Vallecas

El estadio de Vallecas, clausurado hasta mediados de octubre. En vídeo, declaraciones del presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido.

El Estadio de Vallecas, donde el Rayo Vallecano juega sus partidos como local, no pasa la inspección técnica de edificios (ITE) desde 2012. Desde entonces, el Ayuntamiento de la capital ha pedido a la Comunidad, propietaria del campo, que ejecute los trabajos para subsanar las deficiencias. Son precisamente estas obras, iniciadas en junio, las que motivaron que el pasado lunes el Gobierno regional decidiera cerrar Vallecas y posponer el partido del próximo sábado ante el Athletic.

La ITE, realizada el 1 de octubre de 2012, resultó desfavorable por “el estado general de la estructura y la cimentación, las fachadas, exteriores y medianeras, el estado de conservación de cubiertas y azoteas”, así como “de la fontanería y la red de saneamiento”, además de la falta de elementos de accesibilidad. Desde entonces, el edificio incumple la normativa municipal, pese a lo que se han seguido disputando encuentros de LaLiga y de Segunda. Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad insistieron ayer en que dichas deficiencias no han puesto en peligro la seguridad de los aficionados, y que el estadio es seguro.

Durante estos años, el Consistorio ha pedido reiteradamente a la Comunidad que efectuara las obras necesarias para mejorar las instalaciones. La inacción del Ejecutivo regional, entonces presidido por Cristina Cifuentes (PP), llevó al Ayuntamiento de Manuela Carmena (Ahora Madrid) a multar a la Comunidad en 2016 para que iniciara de una vez los trabajos.

Entre los motivos para retrasar estas mejoras se encuentran las negociaciones que la Comunidad llevó a cabo con el Rayo en 2015 para intentar venderle el estadio. Aunque ni el club ni el Gobierno regional quieren comentar las cifras de aquella operación, que no llegó a realizarse, parece que uno de los principales problemas fue que la instalación se asienta sobre terreno municipal y, si se vendiera, habría que compensar al Ayuntamiento con una cantidad cercana a los 30 millones de euros, según fuentes municipales, algo inasumible para el Rayo.

Al final, fue la Comunidad la que se hizo cargo de la subsanación de las deficiencias con unas obras que empezaron en junio. “El objetivo es pasar la ITE y la Comunidad lo que está haciendo es cumplir con su responsabilidad”, dijo ayer un portavoz regional. El pasado 19 de agosto arrancó LaLiga con un partido ante el Sevilla en Vallecas, entre vallas y andamios. Al final del partido, un niño cayó por el hueco de una valla; aunque no resultó herido, el hecho provocó la indignación de peñas y aficionados del equipo. Tras este hecho, la Comunidad decidió cerrar el estadio por seguridad.

“Esta es una situación que le viene al Rayo sobrevenida. El Rayo es una de las víctimas, como lo son sus aficionados. Hay que intentar ampliar el trabajo los fines de semana. El 80% de la obra de la grada está finalizada y hay que intentar que el resto se haga en un mes”, apuntó este lunes el presidente de la entidad, Raúl Martín Presa, en la Cadena SER. Los responsables del club no quisieron hacer más declaraciones.

El presidente del Gobierno regional, Ángel Garrido, sostuvo ayer que “hay margen” para que las obras en el estadio de Vallecas estén acabadas antes del siguiente partido, el Rayo-Alavés, previsto para el 22 de septiembre. Por su parte, Ciudadanos exigió la comparecencia del consejero de Cultura, Jaime de los Santos, para que aclare lo sucedido. Mientras, los aficionados siguen esperando saber cuándo podrán ver a su equipo.

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