Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Meteórico Doncic, el crecimiento del genio rumbo al draft de la NBA

Hace cinco años viajaba de Eslovenia a Madrid para dar forma a un talento irrefrenable. Ahora llega a Estados Unidos cargado de sueños. “Ha jugado contra unos rivales de mierda”, le recibe Charles Barkley

Imágenes de Doncic de 2013 a 2018 en el Madrid
Imágenes de Doncic de 2013 a 2018 en el Madrid cordon

Sudadera roja con el mítico logo de Jordan, gorra negra con las siglas de Nueva York, tres maletones cargados de sueños y un traje de etiqueta bien enfundado para lucir elegante en la ceremonia del draft de la NBA, que tendrá lugar esta madrugada en la Green Room del Barclays Center de Brooklyn (01.00, Movistar+ Deportes). Así aterrizó Luka Doncic en Estados Unidos para asistir a la ceremonia de los novatos en la que se conocerá la hoja de ruta de su futuro inmediato. Su segundo gran viaje, cinco años después de llegar a Madrid para dar forma a un talento irrefrenable.

Hace solo cinco años. Un lustro en el que nada se torció y se cumplieron todas las expectativas. “Vino como invitado a la Minicopa de 2012. Todavía no había cumplido los 13 años, pero desde el principio demostró que era un jugador especial. Hizo muy buenos partidos, promedió más de 20 puntos y cerró el torneo con un triple desde el centro del campo”, rememoraba el director técnico del Real Madrid, Alberto Herreros tras la eclosión del niño prodigio con el primer equipo. Doncic había llegado para quedarse. Se instaló en la residencia del SEK de Villafranca del Castillo, rumió en silencio la melancolía en cada despedida de sus padres, aprendió castellano en tres meses y se puso a devorar etapas rumbo a la cima. “Se acopló muy bien a la forma de vida de aquí y a los métodos de trabajo del club. A pesar de jugar con compañeros mayores que él siempre ha sido muy líder. Todos lo asumían porque era muy bueno. El mejor en la cantera”, sumaba Herreros.

Una carrera meteórica vestido de blanco. “Suena feo que yo lo diga, pero Doncic es el novio que todos los padres querríamos para nuestras hijas. Yo no tengo hijas, pero le ves jugar así tan joven… Tiene las cosas muy claras, un talento innato para el baloncesto, un cuerpo privilegiado para este deporte. Tiene muchísimas cosas que cualquier jugador de baloncesto le gustaría tener, pero lo más importante y lo que menos conoce la gente es su cabeza. Muchas veces tengo la sensación de que le miro y ya sabe lo que le voy a decir. Eso con sus años no es muy normal. Lo único que le deseo es que mantenga esa hambre, ese deseo por ser cada día mejor”, narra Pablo Laso, orgulloso de la tutela propia y la del club. “Con Luka he tenido la sensación de que nunca le he dado de más. No necesito mimarle, no necesito apretarle, no necesito putearle, necesito tratarle como uno más, él es lo que se merece ser”, cuenta el entrenador madridista.

Hijo del internacional esloveno Sasha Doncic, retirado en 2009, y de la campeona mundial de danza Mirjam Poterbin, Doncic nació en Ljubljna el 28 de febrero de 1999, comenzó a acudir a las canchas de baloncesto con tres meses, metía triples a los seis años y a los siete ya tenía conocimientos básicos de táctica. Su despegue fue a la vez sigiloso y voraz. Similar al de Ricky Rubio por cronología, superior al de Mirotic por contundencia, comparable al de Raúl en 1994 en el equipo de fútbol por dimensión en el club. Antes de cumplir la mayoría de edad, el otro siete, sumó casi un centenar de partidos oficiales con el Real Madrid, ganó dos Ligas, una Intercontinental y una Copa. Esta temporada rompió todos los moldes coronándose como campeón de Europa con Eslovenia y con el Real Madrid, con el MVP de la temporada regular de la Euroliga, el de la Final Four de Belgrado y el de la Liga regular de la ACB.

La bienvenida a Doncic tuvo una mezcla de cariño y hostilidad. "No confío en las competiciones extranjeras. No tengo nada en contra de los jugadores extranjeros. Simplemente no sé de qué clase son. A los 18 años, Doncic era MVP. Eso me dice que estaba jugando contra una mierda de rivales. Nadie a los 18 debería dominar a jugadores adultos", soltó el histórico Charles Barkley, ex de los Sixers, Suns y Rockets. “He estado en la NBA por más de 30 años. Solo hay un joven de 18 años que tú puedes volverte y decir ‘oh, él fue el verdadero negocio’. Ese es LeBron James”, señaló El Gordo. Horas después, se cumplieron las predicciones que situaban a Doncic como número 3 en la elección de los Atlanta Hawks, la misma franquicia que hace 17 años drafteó a Pau Gasol en el mismo puesto para, acto seguido, traspasarle a los Grizzlies. Esta vez el destino de Luka será Dallas. DeAndre Ayton, pívot bahameño de la Universidad de Arizona, fue elegido en el número 1 por Phoenix Suns, mientras que la segunda posición se la adjudicó Marvin Bagley III, ala-pívot de Duke, por Sacramento Kings. La lotería del draft comenzó a definir lo que Doncic será de mayor.

Más información